Perdió el Ferretti 0-1 y avanzó sin merecimiento por el 2-0 de la ida de las semifinales del Torneo Clausura. Jugó con la cola entre las piernas, con los nervios alterados, sin un buen futbol y sin intentarlo, otra vez la suerte corrió de su lado, esa fortuna que es coqueta y hace malas decisiones. La UNAN apostó a un juego de presiones en la ofensiva y todo funcionaba bien, llegadas constantes desde el primer minuto y un ritmo frenético de ataques hostigosos con Mikel Montiel y Evaristo González como principales armas creadoras.
La noche albergó el abandono, un estadio vacío por la sanción y un equipo sin alma continúa en la pelea hacia la final del Clausura sin ningún chance frente a lo mostrado por el Real Estelí. El futbol para el Ferretti es el arte de jugar a no jugar, sino que destruir y esperar una oportunidad, mientras que su oponente controlaba el destino de la pelota, la cual entró hasta el segundo tiempo cuando Evaristo González mandó un pase fugaz a Daniel “El Pollo” Reyes al minuto 48, este tomó el esférico y entró al interior del área, Jason Casco lo presionó y trató de arrebatarle el momento de oro, sin embargo Reyes mostró seguridad en todo momento, aguardando el tiempo exacto para dejar tendido y engañado a Denis “El Pulpo” Espinoza, el partido estaba a favor de los universitarios, aunque el global todavía era el enemigo número uno de todo el plantel y sus aficionados.
Después de un primer tiempo en el cual las llegadas eran frecuentes, con la conexión y abastecimiento de Henry García, González y Montiel, y una que otra llegada de Jonathan Donado, más las subidas de José Carrión, parecía que en cualquier instante caería el gol, pero la brújula en los disparos falló en la delantera y el desperdicio de un tiro libre cercano al área por parte de la UNAN aún les duele.
En la segunda parte la jugada polémica llegó al minuto 70, luego del pase preciso de Reyes a Jhon Hernández, quien tomó y sin pensarlo dos veces lo clavó en las redes, pero el asistente Manuel Aguirre falló al decretar el fuera de juego y se anuló el gol del empate. Dejando impotentes a los jugadores.
CAMBIOS INÚTILES
No siempre se debe cambiar para oxigenar al equipo, se debe hacerlo para brindar variantes y se necesitan jugadores que desequilibren, sin embargo Juan Rosales y Jhon Hernández no tuvieron mucha conexión, andaban a la deriva, mientras desde el banco Henry García y Daniel Reyes deseaban continuar en la gran guerra, la cual terminó perdida.