El número uno del mundo, Novak Djokovic, ganó ayer el Masters 1000 de Madrid al derrotar en la final al británico Andy Murray por 6-2, 3-6, 6-3.
El serbio necesitó dos horas y seis minutos para imponerse a un combativo Murray, campeón el pasado año en Madrid, que con su derrota también perderá su puesto de número dos del mundo en favor del suizo Roger Federer en la próxima clasificación hoy.
Ganador este año en Doha, en el Open de Australia, Indian Wells y Miami, Djokovic añade su segundo trofeo madrileño a su palmarés, tras el que había conseguido en 2011. De paso también es su 29 Masters 1000, que constituye un récord.
Su nueva victoria borra de golpe su sorpresiva eliminación ante el entonces N.55 del mundo en Montecarlo, cuando está a punto de encarar el torneo de Roma y Roland-Garros.
Es el primer título que Djokovic le gana a Murray en tierra batida, sumando su victoria 23 sobre el británico, al que se ha enfrentado en 33 ocasiones.
Djokovic, que había eliminado en semifinales al japonés Kei Nishikori, N.6 del mundo, pareció dejarse ir algo más en el segundo set, lo que aprovechó Murray para recuperarse.
El británico rompió el servicio de su rival para ponerse 3-1 y en el siguiente juego cuatro buenos saques, dos de ellos ace, una de la mejores armas de Murray. En el tercer set, con 3-2 para Djokovic, tres errores de Murray le hicieron ceder, dejando en ventaja 4-2 al serbio.