El exvocalista de los Sex Pistols y líder de Public Image Ltd (PIL), John Lydon, antes célebre como Johnny Rotten, se declaró “rey de los punks” y advirtió a los advenedizos de que “nadie” le “arrebatará la corona”.
Desde una bucólica atalaya ubicada en un monte de Usurbil (Guipúzcoa, norte de España), donde se esconden los estudios Higain, el lugar en el que prepara estos días la gira europea de PIL, Lydon ofreció una anárquica rueda de prensa en la que, entre bromas, poses, cigarrillos e incluso algún eructo al micrófono, expuso su particular filosofía de vida.
EL HUMOR, LA CLAVE DE SU ÉXITO
Su principal base es el humor que, según confesó, ha impulsado su carrera mucho más que la ira y le ha llevado a “no tomarse en serio a sí mismo”, un afán al que dedicó toda su comparecencia.
Aseguró que tuvo la oportunidad de haberse hecho rico como una “estrella de rock”, pero prefirió huir de “la ridícula caricatura que era Johnny Rotten” y optar por una “vida libre y de verdad”. Por eso dejó los Pistols y fundó PIL porque dice que no le gusta “la comodidad”. “Siempre he tenido que luchar por mi vida, por mi independencia, y así seguiré”, aseguró Lydon.
Lydon se declaró amante de la naturaleza y seguidor de Gandhi. Entre broma y broma se puso serio para asegurar que “si un hombre mata a otro por una causa política, no tiene causa”, algo que también ha hecho —según el músico británico—, la religión, porque “la religión primero es política”.