A un año y medio de la designación de la ciudad-sede de los Juegos Olímpicos de 2024, las cuatro ciudades en liza (Budapest, Los Ángeles, Roma y París) desplegaron simbólicamente esta semana en Lausana su campaña de seducción a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI).
Cada candidata mandó una delegación importante con motivo de la convención SportAccord, que reúne cada año a los presidentes de las grandes federaciones olímpicas y a numerosos miembros del COI, que tiene su sede central en esa ciudad suiza.
La campaña se presenta larga, ya que la elección de la sede de los Juegos Olímpicos de verano de 2024 no tendrá lugar hasta septiembre de 2017 en Lima.
“Sólo estamos en el séptimo u octavo kilómetro del maratón, habrá que guardar fuerzas”, admite Gusztav Bienerth, vicepresidente del Comité de Candidatura de Budapest. “Pero sentimos que todo se ha acelerado esta semana”, señala.
“Es un momento importante para la candidatura por poder vernos con todas estas federaciones”, confirma por su parte Tony Estanguet, vicepresidente de París-2024, que presentó a la alcaldesa de la capital francesa, Anne Hidalgo, a sus colegas miembros del COI, como el expertiguista ucraniano Sergei Bubka o el presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), el que fuera doble campeón olímpico de 1,500 metros Sebastian Coe.
Por su parte, Roma dijo tener un presupuesto de candidatura de 24.9 millones de euros, “dos veces menos que el de Los Ángeles” (el de París es de 60 millones de euros), según explicó Luca Di Montezemolo, expatrón de la Scuderia Ferrari de Fórmula 1 y a la cabeza de la candidatura de la “Ciudad Eterna”.