La actriz Natalie Portman se sinceró con el público chino sobre su recién estrenado papel de directora y reconoció que, al principio, se sintió “incómoda” en ese rol, que desempeñó para crear la película A tale of love and darkness.
“Me di cuenta de que, al ser mujer, no estaba acostumbrada a expresar mis deseos de manera tan clara tantas veces al día. Como director, tienes que ser muy específico: quiero esto, quiero lo otro. Me sentí incómoda al principio, pero luego ¡fue muy fácil!”, explicó Portman en el foro de coproducciones organizado en Pekín en el marco del VI Festival Internacional de Cine de la urbe.
La actriz, la estrella que más deslumbró este año en la apertura del certamen la víspera, participó en el foro sin mucha experiencia sobre coproducciones, pero con ganas de presentar su película al público chino, que la conoce sobre todo por su oscarizado papel en el Cisne negro.
UN BUEN TRABAJO
Su primer filme como directora adapta una novela autobiográfica del escritor israelí Amos Oz que entrelaza la creación del Estado de Israel con su drama familiar, un relato que leyó hace diez años, cuando se tradujo al inglés, y que le “obsesionó” hasta que se dio cuenta de que tenía que convertirlo en largometraje.
“No soy una experta en coproducciones, pero creo que en las películas lo más importante es ser específico, que los directores tengan ideas nuevas”, reflexionó la actriz en el escenario, donde recordó cómo la gente dudaba sobre lo que era Cisne negro.