¡Qué guapa estás! ¡Estás radiante! ¡Qué joven te veo! En ocasiones la causa de estos cambios visibles a los demás es el amor.
El amor es una de las cinco emociones básicas presentes en todos los seres humanos y que tiene una clara función de supervivencia.
Gracias al amor se crean los vínculos afectivos desde el nacimiento, necesarios para el crecimiento emocional sano, y también gracias al amor se elige a la pareja para formar su propia familia.
Al igual que ocurre con todas la emociones, el amor también se localiza en el cuerpo y no solo en el corazón como suele imaginar. Al estar enamorado su cuerpo se convierte en un escaparate en el que se muestran los cambios químicos que se producen a nivel interno.
Algunos de estos cambios son: mayor liberación de endorfinas, reducción en los niveles de cortisol, incremento en la producción de dopamina, oxitocina y norepirefrina, aumento en los niveles de estrógenos y liberación de melatonina.