Un extranjero de 53 años fue encontrado culpable ayer en Granada por el delito de violación en perjuicio de su hija de 8 años.
Ayer, durante el día, la juez de Distrito especializado en Violencia de Granada, Xochilt Fonseca, mandó a callar a un grupo de mujeres organizadas en la Red de Mujeres contra la Violencia, que dio acompañamiento a la víctima.
El acusado, que es extranjero y radica en Granada desde hace varios años, es señalado de aprovechar la custodia de su hija los fines de semana para cometer el supuesto delito en unas veinte ocasiones.
Con música de protesta, mantas y las banderas de Nicaragua y del país del acusado, las mujeres pidieron justicia en este caso.
La asesora de la víctima por parte de la Red de Mujeres contra la Violencia de Granada, Ruth Díaz, dijo que ayer se presentaron las últimas pruebas que faltaban evacuar en el juicio, como la inspección ocular en casa del presunto autor y otras pruebas documentales.
¿INTERÉS ECONÓMICO?
Dijo que la defensa argumentó que en este caso existe un supuesto interés económico por parte de la madre de la niña, que también es extranjera, pero la fiscal mantuvo su acusación con las evidencias pertinentes.
Díaz repudió el actuar de los extranjeros que acompañaban al acusado porque supuestamente agredieron a las mujeres que protestaban. Refirió que incluso el encargado de los vigilantes del Juzgado supuestamente apoyó a los extranjeros y mantuvo una actitud hostil contra las mujeres de la Red.
“Como Red de Mujeres condenamos esta actitud hostil, puesto que se reclama la igualdad de derechos de cara a la celebración del 8 de marzo”, indicó Díaz.
“El derecho a manifestarse es legal y este señor encargado de los vigilantes le puso queja a la juez y la judicial mandó a callar a las mujeres, pero la juez no tiene potestades en la calle, solo dentro de su adjudicatura”, sostuvo Díaz.