La Comisión Nacional de Reconciliación de Nicaragua fue creada mediante decreto el 1 de septiembre de 1987, producto de los Acuerdos de Paz, Esquipulas II, de conformidad con el “Procedimiento para Establecer la Paz Firme y Duradera en Centroamérica” y con el objetivo de:
a) Verificar el cumplimiento de los Acuerdos en materia de amnistía, cese al fuego, democratización y elecciones libres.
b) Constatar la vigencia real del proceso de reconciliación nacional.
c) Constatar el respeto irrestricto de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.
d) Cualquier otra función derivada del documento “Procedimiento para establecer una paz firme y duradera en Centroamérica”.
De este Compromiso fueron testigos los gobiernos centroamericanos signatarios del documento “Procedimiento para establecer una paz firme y duradera en Centroamérica”, los gobiernos miembros del Grupo de Contadora y del Grupo de Apoyo y los secretarios Generales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos.
El 9 de mayo del 2007 se creó la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia “Cardenal Miguel Obando Bravo”. Con este se intenta dejar atrás los compromisos contenidos en Esquipulas II y se liquida la Comisión Nacional de Reconciliación producto de esos acuerdos trasladando funciones administrativas y burocráticas a su eminencia cardenal Miguel Obando, tal y como lo establece el Considerando II: “Que el 2 de octubre de 1992, mediante el Protocolo de Verificación publicado en La Gaceta No. 193 del 8 de octubre de 1992 se creó la Comisión Tripartita que integró su eminencia reverendísima cardenal Miguel Obando Bravo, con el objetivo de mejorar la coordinación y los mecanismos de prevención y erradicación de los problemas considerados en beneficios de la estabilidad y la paz de Nicaragua; y fortalecer el sistema de protección de los Derechos y Garantías de los sectores de la población afectados por la guerra”.
El miércoles 21 de marzo de 2007, los obispos de la conferencia Episcopal de Nicaragua sugirieron al gobierno de Nicaragua, que para darle continuidad a los esfuerzos anteriores, al Consejo Nacional de Reconciliación y Paz se le llame “Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, Cardenal Miguel Obando y Bravo”. El gobierno de Nicaragua ha escuchado con beneplácito a los señores obispos.
En el mismo documento se dice que la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia “Cardenal Miguel Obando Bravo” no es un organismo de gobierno, sino una instancia participativa que vele la verificación del cumplimiento de los Acuerdos de Paz suscritos entre el gobierno y los desmovilizados de Yátama, de la Resistencia Nacional, de los retirados del Ejército de Nicaragua, del Ministerio de Gobernación y de los rearmados, con la participación y colaboración de las iglesias de todas las denominaciones religiosas, y otros sectores que también trabajen por la reconciliación y la paz.
En el decreto se señalan los objetivos de la ya famosa CVRPJ “Miguel Obando Bravo” entre los que hay que destacar:
1. Verificar el seguimiento y cumplimiento de los acuerdos de paz suscritos por el gobierno de Nicaragua con Yátama, la Resistencia Nicaragüense, los Retirados del Ejército de Nicaragua y del Ministerio de Gobernación, los grupos de rearmados llamados recontras, recompas y los revueltos.
2. Contribuir con estos cumplimientos a la paz y la reconciliación de la familia nicaragüense.
3. Formular políticas, programas, proyectos e iniciativas que coadyuven al cumplimiento de estos objetivos, para su aprobación por parte del presidente de la República y de la Asamblea Nacional. (Hasta aquí el Decreto)
¿Vivimos en paz, reconciliación, con justicia? ¿Hay un respeto irrestricto a nuestros derechos civiles y políticos? De todo lo ofrecido, firmado y comprometido a cumplir, consignado en los diferentes decretos, ¿cuánto se ha realizado?
El autor es diputado en el Parlamento Centroamericano por el Partido Liberal Independiente (PLI).