De un periódico que llega a 90 años, como es el caso de LA PRENSA, se pueden decir muchas cosas.
Se puede decir, por ejemplo, que si el periódico ha alcanzado esa edad es porque posee una gran vitalidad, porque goza de credibilidad, tiene la confianza del público y, en consecuencia, se ha establecido como una institución nacional.
LA PRENSA nació el 2 de marzo de 1926 y al cumplir hoy su 90 aniversario, no podemos resistir la tentación de citar un editorial escrito por el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, nuestro Director Mártir, hace cincuenta años, cuando este Diario cumplió 40 años de existencia.
“Miles de ediciones y millones de páginas han llevado su mensaje y lo siguen llevando a más de dos generaciones de hombres y mujeres nicaragüenses”, expresó en esa ocasión el doctor Chamorro Cardenal. Ahora nosotros tenemos que decir que, al llegar a los 90 años, aquellas miles de ediciones y millones de páginas son mucho más del doble. Y que casi cuatro generaciones han recibido la información veraz y el mensaje orientador de LA PRENSA.
“LA PRENSA ha sido cerrada por las dictaduras, censurada, perseguida, amenazada, demandada… por decir la verdad en ella”, continuó expresando el doctor Chamorro Cardenal hace 50 años. “Pero esa verdad, dolorosa como el fuego según el caso, y dura como el golpe de un mazo, ha relucido siempre con tanto fulgor, con tanto empuje, que ha hecho a LA PRENSA volver a nacer de sus cenizas”, añadió el histórico director del Diario de los Nicaragüenses.
En esta ocasión, al hacer el balance de noventa años de LA PRENSA tenemos que agregar a las vicisitudes de los primeros 40 años, las penalidades de los siguientes 50, como el bombardeo de sus instalaciones por la dictadura somocista, y también las censuras, cierres y represiones que la dictadura sandinista desató contra LA PRENSA para tratar de someterla. Y agregar las dificultades que impone la nueva dictadura orteguista en su afán de impedir la libertad de información. Todo eso por buscar y decir la verdad y ser crítica con el poder.
Pero gracias a Dios, a la confianza de sus lectores, al respaldo de la empresa privada —que mucho agradecemos— y al esfuerzo de sus periodistas y colaboradores, LA PRENSA sigue existiendo, informando y luchando.
Entre las muchas definiciones del periodismo que se han hecho, destaca la de un eminente periodista estadounidense del siglo pasado, Phil Graham, quien dijo que “el periodismo es el primer borrador de la historia”.
Ciertamente, la historia de Nicaragua de los últimos noventa años se encuentra en borrador en las páginas de LA PRENSA. Está incluso en las páginas que no se imprimieron por causa de la censura, del cierre o de la destrucción temporal de sus instalaciones, pues el carácter y la identidad de un periódico no se determina solo por lo que publica, sino también por lo que no puede publicar.
Pero además de testigo y cronista de los acontecimientos históricos de los últimos 90 años, LA PRENSA ha sido y es también protagonista activa de la historia, por las luchas que ha librado y sigue librando en pro de la libertad, la democracia y la justicia, para que Nicaragua pueda volver a ser una verdadera República.