Es de las seis primeras cámaras fundadoras del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), pero su voz —al menos públicamente— es de las que menos se escucha. Esto a pesar de que representa a más de 12 gremios de profesionales, entre arquitectos, médicos, contadores, odontólogos, economistas, veterinarios, farmacéuticos, ingenieros y administradores de empresas, lo que en su conjunto asocian a unas 15 mil personas con grado universitario.
Roberto Urroz, presidente de la Confederación de Asociaciones Profesionales de Nicaragua (Conapro), dice que no es así, que generalmente están haciendo planteamientos a favor de los profesionales, pero a nivel interno, en el seno de la empresa privada, aunque reconoce que a veces les hace falta actuar de manera más activa, principalmente cuando en la agenda pública se afecten los intereses de este gremio.
Y muestra de ello, según Urroz, es que llevan una década pidiendo que de una vez se ponga en vigencia la Ley General de Colegiación y del Ejercicio Profesional, la que se encuentra varada tras la oposición de las universidades.
De ponerse en vigencia, se regularía todas las profesiones, incluyendo a los extranjeros que quieran ejercer en Nicaragua. Además habría beneficios tributarios y distintas sanciones para aquellos que fallen en sus labores.
Urroz afirma que dicha ley es necesaria tomando en cuenta que tanto la calidad de la formación de los profesionales como la parte económica se ha deteriorado por varios factores.
¿Cuál es la principal demanda de los profesionales en Nicaragua?
Lo vital para nosotros es que exista una ley de profesionales. Hace muchísimos años fue aprobado el marco general de una ley de profesionales y esta ley fue recurrida por algunas universidades privadas y algunas estatales, de tal forma que la misma ley quedó en stand by después de ser aprobada por la Asamblea Nacional (en junio 2006). Estamos hablando desde hace diez años.
¿Por qué se opusieron las universidades?
Porque decían que afectaba la autoridad propia de la universidad, el rol de las universidades con los profesionales, lo que a nosotros nos parece que no, porque cada quien tiene su propio rol. Nosotros los profesionales buscábamos la calidad, la formación continua, también buscábamos que los profesionales extranjeros sean regulados por ley, que venga un profesional aquí a pedir permiso al colegio correspondiente para ejercer su profesión, para no andar trabajando así a la libre y cumplir con los requisitos que se exigen a los nacionales, que tengan sus títulos, que tengan todas las facultades. De esta manera nosotros podíamos permitir que los trabajos que puedan desempeñar los nacionales no sean quitados por los extranjeros de forma arbitraria sino es porque el extranjero tenga una especialidad o experiencia que no tiene un nacional…
¿Cuáles serían los beneficios de esa ley?
Los profesionales mejorarían sustancialmente, serían profesionales que aportarían mucho al desarrollo económico del país, nos daría fuerza como gremio, tendríamos recursos para darle formación continua a todos los profesionales…
¿Por qué cuando hay discusiones de políticas públicas que afectan a los profesionales, como la Ley Tributaria o la reforma al Seguro Social no vimos a Conapro con un papel activo?
Lo que pasa es que Conapro aglutina a todos, pero en cada tema específico cada organización sale en defensa. Ustedes vieron en los temas tributarios a los contadores; cuando se han presentando temas de ingeniería han visto a la asociación de ingenieros adelante dando sus opiniones, inclusive con el asunto del canal se creó una comisión técnica de parte de ANIA (Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos) para que hiciera recomendaciones específicas para que ese canal fuera un éxito y estamos trabajando en eso y si hay alguna cuestión que afecte a los veterinarios, el colegio saca su posición y los economistas también. Conapro solo se pronuncia cuando hay temas que ameriten una posición nacional, pero son los otros colegas los que sacan la cara y nosotros respaldamos.
¿No cree que tendrían más incidencia si lo hicieran como Conapro en los temas que afectan a todos los profesionales?
Nosotros somos miembros del Cosep, somos fundadores, formamos parte de las seis cámaras fundadoras de Cosep y es ahí donde nosotros estamos dando nuestras opiniones…
Más del setenta por ciento del mercado laboral es informal, ¿cómo afecta esto a los profesionales?
La mayoría de los profesionales están trabajando por su propia cuenta o en empresas pequeñas que a veces no están formalizadas ni aportan a la Seguridad Social y ahí los salarios son menores, al no estar asegurados lógicamente a la hora de una enfermedad deben recurrir a los hospitales públicos o tienen que sacar de su propio bolsillo para comprar las medicinas o visitar un médico para resolver… Es muy importante que los profesionales se integren a la formalidad, además el hecho que no hay mucho empleo pleno y que muchos profesionales salgan de las universidades y no tienen cómo ir a trabajar en lo que estudiaron esto ocasiona que se vayan a trabajar en cualquier empleo que encuentren y la mayoría de veces encuentran trabajo vendiendo cosas, se vuelven conductores de taxi…
¿Esto es responsabilidad de las universidades o de la informalidad?
Creo que las universidades deben hacer un replanteamiento de los profesionales que están produciendo, que formen a los profesionales que está necesitando el país. La educación en general debe replantearse qué técnico a nivel vocacional debe formar y qué técnico vocacional deben formar las universidades. Indudablemente el seis por ciento, que antes era el dos por ciento, ha sido como para justificar el darle menos a la educación primaria y secundaria y por eso no hay presupuesto para muchas cosas. Por eso insistimos que las universidades tienen un gran compromiso con la sociedad, deben preocuparse por brindar apoyo a los técnicos superiores, aquí nosotros hemos invertido en la matriz del desarrollo teniendo más profesionales que técnicos. No es que se quiera quitar al joven la posibilidad de estudiar la universidad si no que se le debe abrir los ojos de que va a encontrar trabajo siendo técnico…
¿Qué porcentaje de los profesionales estarían fuera de su mercado?
Me atrevería a decir que al menos el 30 por ciento de los profesionales están en empleos que no son sus propias carreras.
¿Qué se requiere para cambiar eso?
Se necesita crecer más de lo que estamos creciendo y además si crecemos como lo estamos haciendo y de pronto vemos que muchas empresas están trayendo a sus profesionales porque aquí no se producen esos profesionales pues debemos empezar a formar a esa mano de obra, ahí es donde nos estamos equivocando, produciendo los profesionales que no encuentran empleos.
¿Cómo está la calidad de los profesionales hoy respecto a hace diez años?
Creo que no hemos mejorado, hay que mejorar la calidad de los profesionales, cuya mejora debe empezar desde la educación primaria y secundaria. Hoy te encontrás a muchos profesionales con una ortografía muy mala, es lamentable. A veces vos misma lo podés ver en los medios televisivos, donde aparecen cintillos mal escritos… Además los currículum de las carreras universitarias deben ser actualizados, para que los profesionales salgan más prácticos y actualizados.
Sobre tema de actualización profesional, a veces las empresas ven este tipo de inversión como gasto…
Es cierto, las empresas todavía son tímidas para invertir en sus profesionales, porque lo ven como gastos en lugar de una inversión. Un profesional actualizado y capacitado te produce más, pero a la hora de querer desembolsar para actualizarlo no lo quieren hacer. Entonces a veces cuando se les va un gerente o queda una vacante de alto nivel luego tienen que buscar afuera a su relevo, por qué, porque no preparó al que estaba más cerca de ascender.
¿Ustedes han planteado esa inquietud ante Cosep?
Muchas veces se lo hemos dicho y también a nivel público que las empresas deben apoyar la educación de los profesionales.
¿Qué porcentaje de los profesionales están desactualizados?
No tengo cifras exactas, pero estimo que más del 50 por ciento de los profesionales están desactualizados pese a que hoy por hoy a través del internet se ofrecen cursos gratuitos o pagados para actualizar el conocimiento, pero muchos no están aprovechando esa oportunidad de actualizarse vía online, sobre todo los profesionales en edad mayor. Y por eso es que el mercado está rechazando a profesionales mayores de 50 años. Pero aquí quiero hacer un alto: hay empresas que no están valorando la experiencia de los profesionales de esa edad y optan por profesionales jóvenes que salen más baratos que uno mayor y creo que este es un esquema que tiene que cambiar.
¿Cómo está la fuga de profesionales en los últimos años en el país?
Diría que como gran parte de la población nicaragüense busca cómo irse del país cuando no hay trabajo, el profesional está teniendo mayor facilidad de irse e irse a niveles centroamericana y latinoamericana porque irse a Estados Unidos les es más complicado, porque primeramente no dominan el idioma (la mayoría) y en segundo lugar porque no fácilmente se trabaja en sus profesiones. Es más fácil que los profesionales se vayan a la región centroamericana porque ha reciprocidad profesional, pero sí se nos van muchos profesionales.
¿Cuál es la situación de los salarios de los profesionales?
El poder adquisitivo de los profesionales hoy, comparado con hace diez años es menor, aunque en los últimos años ha habido cierto crecimiento económico, pero el poder adquisitivo es menor, porque la canasta básica se ha incrementando más que los salarios. Por eso los sindicatos viven cuestionando que se requieren más salarios porque los precios de la canasta están más altos. Pero a eso se suma el hecho de que la productividad ha caído y por eso los empresarios dicen que si se produjera más riqueza se podrían mejorar los salarios… cuando me gradué de ingeniero mi salario inicial fue de 500 dólares y yo pude comprar un carro con siete salarios, pero qué profesional ganando 500 dólares puede comprar ese mismo carro, tendría que ganar entre 36 y 40 salarios… El poder adquisitivo se ha perdido tremendamente…
Hay una gran carga impositiva sobre los profesionales, creo que hay desigualdad en este sentido y debemos mejorar. Si los salarios fueran bien pagados no lo sentirían tanto, pero además los precios de los productos se han encarecido fuertemente.
Roberto Urroz, presidente de la Confederación de Asociaciones Profesionales de Nicaragua (Conapro).