La puesta magistral de La Bohéme, ópera de romanticismo clásico de Giacomo Puccini, fue presentada en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío ante un público que ovacionó al final los cuatro actos del libreto de amor y muerte de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica.
“Esta es una historia de amor apasionante, con música bellísima y es un homenaje a Giacomo Puccini”, exaltó la soprano Elisa Picado, de la Fundación Incanto de Nicaragua.
Bajo la dirección musical de Jacopo Sipari di Pescasseroli, y escénica de Tony Cremonese, esta obra de teatro musicalizada corrió escenas del amor entre dos parejas, en un París de 1830.
ESTELARES DEL AMOR
El papel dramático y nostálgico de la modista Mimi lo realizó la soprano italiana Silvana Froli y su acompañante el poeta Rodolfo, el tenor Mirko Matarazzo. La otra pareja que cautivó al público por sus amoríos y descaros fue la de Lisbeth Berríos, como la Musseta y Mario Rocha, como el pintor.
Otras actuaciones bien logradas fueron la de Raffaele Raffio, como el músico Shaunard; Alberto San José, el casero Benoit; David Mura, el filósofo Colline; Osman Gómez, el consejero Alcindoro; y José Luis Leytón como Parpignol, el alegre vendedor de juguetes. Los cantos corales, danza y vestuario enriquecieron los ambientes muy siglo XIX.
En días anteriores se presentó Turandot, obra que cautivó al público que aplaudió durante 12 minutos las actuaciones estelares de Elisa Picado, como la princesa y Laureano Ortega como el príncipe Calaf.
En ambas obras del Primer Festival Pucciniano de Latinaomérica participaron más de 150 artistas, entre ellos de la Fondazione Festival Pucciniano de Italia, el Grupo Lírico de Nicaragua, Camerata Bach, Schola Cantorum Rubén Darío, Coro Infantil de Camerata Bach, y la Compañía de Ballet Elving Vanegas.



