El atraso en la convocatoria de las elecciones y los cambios de magistrados a última hora en el Consejo Supremo Electoral (CSE) en año de comicios presidenciales están en consonancia con un Gobierno autoritario que no respeta las leyes ni la institucionalidad del país y que toma decisiones antojadizas.
Así lo cree el jurista Gabriel Álvarez, especialista en temas de gobernabilidad y democracia. Para él, son un reflejo de como procede en todos los ámbitos el gobierno de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo: “Improvisado, excéntrico, desordenados, maliciosos y oportunistas”.
“Quienes gobiernan el país ven las elecciones a su propia manera, porque en primer lugar no creen en la democracia representativa, no creen en el sufragio”, opinó el abogado.
Sin embargo, Álvarez señala que las elecciones le sirven a este Gobierno como una apariencia de legitimación política y el atraso más bien lo atribuye a una forma de llevarle ventaja a los partidos opositores.
Pedro Belli, presidente del Tribunal Electoral Cívico de Hagamos Democracia, que realiza un proceso de elecciones primarias para elegir a los candidatos de una parte de la oposición, sostiene que este “es un año electoral anormal”.
Belli considera que lo único que la oposición puede hacer es seguirse preparando para cuando finalmente hagan la convocatoria.
Mientras las críticas a la oposición se multiplican, el Partido Liberal Independiente (PLI) dice que se encuentra en un proceso de selección de candidatos. El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) nombró a Noel Vidaurre.
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ELECCIÓN DE MAGISTRADAS
El único proceso activo que avanza desde el punto de vista institucional es la elección de dos nuevas magistrados electorales en la Asamblea Nacional.
El oficialismo ha querido presentar las renuncias como una renovación del aparato electoral, señalados de fraudes a favor del sandinismo desde 2008, pero también con que así serán más equitativos en la dirección de este poder del Estado pues nombrarán a mujeres.
Este lunes a las 11:00 a.m. será recibida Mayra Salinas, expresidenta del Instituto de Turismo, en la Comisión Especial que dictaminará sobre los posibles candidatos a los puestos en el CSE.
El FSLN respalda a Salinas y a Norma Moreno, hermana del secretario político del FSLN en Managua, Fidel Moreno.
De ser elegidas —lo que los opositores dan por un hecho pues el FSLN es mayoría—, ocuparán los cargos vacantes que dejaron Johnny Tórrez y José Luis Villavicencio, quienes renunciaron en enero pasado. Si bien el primero no dio ninguna justificación, Villavicencio pidió que se considere “el nombramiento de una mujer”.