Omar Obregón luce como la nueva versión de Everth Cabrera. De piernas rápidas, sólida defensa y bateador de ambas manos, se está abriendo paso en la organización de los Bravos de Atlanta y demostró su talento en la pasada Liga Profesional con los Gigantes de Rivas.
¿Cuál es el siguiente paso en tu carrera?
“Posiblemente jugar en Clase A fuerte en el 2016. Sin embargo, es en el spring training en donde se hacen los equipos y si me va bien, hasta podría comenzar en Doble A”.
¿Por qué antes no robabas muchas bases a pesar de tu velocidad?
“Este año me propuse robar más bases. Los dos primeros años en los Estados Unidos solo robaba de cinco a siete bases por temporada. Tenía miedo de salir y que me pusieran out, pero me di cuenta que me debo arriesgar en todo si deseo seguir subiendo en la organización”.
¿En qué otros aspectos has trabajado?
“En mejorar mi bateo, tanto a la izquierda como a la derecha. Debo ser más consistente y tomar la mayor cantidad de bases posibles. También es importante el aspecto físico; cuando llegué a los Estados Unidos pesaba 145 libras y ahora ando en 165”.
¿Qué sentís que te hace falta para llegar a las Grandes Ligas?
“A medida que uno avanza en la organización va aprendiendo más. Ahorita estoy trabajando en mi swing, en jugar con más técnica, tocar mejor la pelota, agarrar base, aprender más del juego y varios detalles más que son los que te hacen llegar a las Mayores”.
¿En qué te benefició jugar aquí?
Esta liga es fuerte y me ayuda a ganar experiencia al jugar con muchos veteranos. Además veo picheos diferentes, allá en los Estados Unidos lanzan más rectas, pero aquí veo de todo tipo de lanzamientos”.
AGRESIVIDAD
6 bases robó Omar Obregón con los Gigantes de Rivas en la Liga de Beisbol Profesional de Nicaragua, luego de haber estafado 31 colchonetas con los Bravos en Clase A en el 2015.