Venezuela
Ramón Maldonado García

Mujeres ejemplares

En el inicio de la creación del mundo, la mujer desempeñó un rol de esclavitud, de sometimiento, no tenía la libertad que hoy ha obtenido parcialmente, ya que de acuerdo con la cultura y educación de muchos pueblos, países, naciones, la mujer ha vivido subyugada a los designios de sus padres o maridos o gobiernos.

Sin embargo, la mujer ha ido logrando un poco de libertad gracias a la evolución de la sociedad, a los medios de comunicación, a la tecnología y a la influencia de las grandes naciones sobre las pequeñas.

Pero esta libertad limitada ha servido también para que el género femenino haya despertado de ese letargo, que por siglos en los pueblos de muchas partes del planeta, ha permanecido.

Si es cierto que la mujer se ha ido abriendo campo en la sociedad, también ha recibido críticas negativas por ir resolviendo problemas que el hombre no ha solucionado.

A esto se ha agregado la burla, el acoso laboral, sexual, con el fin de ridiculizar su trabajo, su desempeño en instituciones de gobierno o empresas privadas.

Pero muchas mujeres no se amedrentan ante situaciones difíciles y han escalado hasta alcanzar cargos direccionales, gerenciales y políticos de alto nivel.

Desde siglos atrás, grandes mujeres han dejado sus nombres en la historia de sus países y en el ámbito internacional; han pasado los años y se les recuerda con admiración y respeto por el ejemplo que dieron y siguen dando a las generaciones del presente y futuro.

Basta mencionar a Juana de Arco en Francia, Margaret Thatcher y princesa Diana en el Reino Unido, Angela Merkel en Alemania, Soraya Sáenz de Santamaría en España, Corazón Aquino en Filipinas, Jeane Kirkpatrick y Condoleezza Rice en Estados Unidos de América, Violeta Barrios de Chamorro en Nicaragua, Eva Perón en Argentina, Laura Chinchilla en Costa Rica, y muchas otras que han jugado un rol interesante y sobresaliente en la política de sus naciones, y que a pesar de las agresiones verbales y críticas negativas, permanecieron unas y otras permanecen en sus cargos.

Esta actitud de estas respetables damas no se puede generalizar a otras que han gobernado o están gobernando en sus países.

Las excepciones son normales, lo importante es que las que aspiren a cargos políticos, institucionales o gubernamentales, deben analizar y, sin imitar, actuar con equilibrio, tolerancia, energía, honradez, honorabilidad y sabiduría en el manejo y funcionamiento de la institución donde laboran.

Desde un cargo de alto nivel hasta el más bajo, se debe actuar con los parámetros antes mencionados; de lo contrario se corre el riesgo de caer en la corrupción, tráfico de influencias, clientelismo, nepotismo y otras expresiones de corrupción.

Pero en los momentos actuales que viven muchas partes del mundo, donde el terrorismo, el secuestro, el chantaje, el crimen organizado, la guerra en Oriente Medio y otras naciones, la lucha es difícil para las damas que aspiran a cargos de gran relevancia en la política de sus naciones.

No queda más que intentar hacerlo sin involucrarse en lo ilegal, ilícito e inconstitucional. Sino, pasarán por muchas situaciones vergonzosas para ellas y su familia.

El autor es médico. 

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