El niño Miguel Guido Pineda, de cuatro años murió hoy al caerle la pared de una pila de agua, en la comunidad Asentamiento Miramar, ubicada a 17 kilómetros al este del municipio de León.
Según su madre Maribel Pineda, de 22 años, mientras se estaba llenando la pila de agua, de repente se desprendió la pared y le cayó a su único hijo que se encontraba cerca. “Escuché un grito y cuando lo vi miré que la pared le había caído en la cabeza, gritaba para que me ayudaran con el niño y una muchacha me ayudó, lo llevamos al centro de salud, pero ya no tenía vida”, dijo Pineda.
Álvaro Epifanio Guido Hernández, de 57 años, dijo que habían perdido «a un niño muy querido, de todos mis nietos él caminaba conmigo, gozaba de mucho amor, es una tragedia muy dura, un golpe inesperado».
Ligia María Rivas Leyton, de 30 años, fue quien brindó ayuda a la madre a la hora de la tragedia. “Fue de repente, el niño estaba jugando cuando le cayó encima la pared que estaba llena de agua, yo inmediatamente le ayudé a la madre y cuando llevábamos al niño al centro de salud ya iba convulsionado, ya no había nada que hacer”, expresó.