Después de una misa realizada en la iglesia San Francisco de Asis, el poeta Edwin Yllescas Salinas fue despedido por sus familiares y amigos, recordando su valioso legado literario. Ayer sus restos fueron sepultados en el Cementerio General de Managua.
Yllescas fue uno junto a Roberto Cuadra e Iván Uriarte, de los fundadores del movimiento La Generación Traicionada.
Sus colegas destacaron su calidad poética, personalidad y valentía y se desbordaron en otros elogios sobre su obra literaria mientras acompañaban sus honras fúnebres, asegurando que sus “escritos no serán olvidados” por el valor que poseen para las letras nicaragüenses.
Iván Uriarte, quien también formó parte de la Generación Traicionada y fue su amigo por más de 50 años, dijo que “él como Roberto Cuadra y yo fuimos la primera generación que renovó la literatura nicaragüense posterior a la Vanguardia y que no éramos granadinos. (algunos) veníamos del Norte; él de Estelí, Roberto Cuadra de Tipitapa y yo de Jinotega”.
Uriarte aseguró que su amigo Yllesca dejó escritos inéditos, que creó en sus últimos días de vida refugiado en la soledad, vista por él como buena compañía.
Por su parte, el poeta Carlos Perezalonso, lo resumió como un guerrero especial de la vida y la poesía, que hacía frente a cualquier circunstancia adversa, un buscador constante de la paz. Desde el punto de vista lírico “es fundamental en la literatura nicaragüense”, agregó.
Antes de ser sepultado, su hijo, Edwin Yllescas Altamirano, agradeció la compañía de los amigos y Humberto Avilés leyó el prólogo que su amigo poeta escribió para el libro Perfil del olvido, en enero del 2013.
RECONOCIMIENTO
Edwin Yllescas ganó el Premio Nacional de Literatura Rubén Darío-2007 con el libro de relatos Historias urbanas.
Además de escribir poemas, Yllescas fue periodista, abogado y ensayista. Trabajó en el semanario La Crónica y en distintas etapas laboró en el Diario LA PRENSA.
Su primer libro llevó el nombre de Lecturas y otros poemas, publicado en 1966.