Después de un día de masiva concentración de feligreses provenientes de todas partes del territorio nacional y de los países vecinos, este jueves iniciaron las eucaristías que finalizarán el 27 de enero con la subida a su trono de la imagen de El Señor de los Milagros, patrono de Ciudad Antigua.
Tanto el templo de Ciudad Antigua como el pequeño y pintoresco poblado quedaron pequeños para unas cuatro mil personas que llegaron este 19 y 20 de enero con devoción y fe a pagar promesas y a pedir favores al Señor de los Milagros, una imagen que data desde 1690, construida por el escultor Nicolás de Santa Cruz y donada por la reina de España, Mariana de Austria.
Las fiestas religiosas de Ciudad Antigua son consideradas las más sanas y concurridas, exclusivamente religiosas, coordinadas entre todas las instituciones civiles, policiales y religiosas, donde llega todo feligrés con fe y fervor al santo patrono, resaltó Gustavo Aguilar, coordinador de la Hermandad Señor de los Milagros y Apóstol San Juan.
Datos históricos dan cuenta que el Señor de los Milagros es una de las primeras imágenes que llegó a Nicaragua y pasó durante mucho tiempo resguardada en su trono, no salía ni para las fiestas que en su honor realizaba el pueblo católico.

Es común que diariamente, durante el año lleguen personas a pagar promesas al Señor de los Milagros, pero es hasta su novenario, desde su bajada hasta la octava el 27 de enero, que el desborde es masivo para darle gracias y pedir favores al Cristo.
Es tradición que hasta que la procesión ha recorrido el pueblo y regresa con la imagen a la iglesia y se pone en el piso frente al atrio, que de nuevo suenan las campanas, la pólvora y la música religiosa por todo el pueblo, que se mantiene en vigilia durante toda la noche, hasta las 10:00 a.m. del 20.
La festividad inicia el 10 de enero con la bajada solemne de la imagen de su trono, posteriormente el 11 inicia el novenario a las 4:00 de la tarde todos los días hasta el 19 de enero, que concluyen con una penitencia, un silencio total sin música ni pólvora en todo el pueblo hasta las 10:00 p.m., que finaliza la celebración con una procesión.