La Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) negó la libertad condicional a Karelia del Carmen Castellón, quien hace 17 años, asesinó atrozmente al psicólogo y empresario Douglas Guerrero, delito por el cual fue condenada a 30 años de prisión.
Los magistrados rechazaron la apelación que interpuso su defensa José Luis González, contra la sentencia emitida el 27 de mayo del 2015 por la juez Gertrudis Rosario Gaitán en la que negó la libertad condicional, alegando que la condenada (en ese momento) solo había cumplido 15 años, 10 meses y 19 días de prisión, de los 30 años a los que fue sentenciada.
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Sin embargo, su defensa alegó en diciembre pasado, que la juez no le reconoce los años trabajados a su representada.
Según González, Karelia lleva 17 años y 10 meses de efectiva prisión, más 3,960 días trabajados como docente dentro del penal, lo que conmuta a 10 años y 8 meses de prisión que deben de restarle a su condena, ya que fue juzgada y sentenciada con la ley de Ejecución de 1974.
Sumados los años de formal prisión, más los años por días laborados, da una pena de 29 años y cuatro meses de cárcel, por lo que González considera que su representada tiene derecho a la libertad condicional.
Los magistrados Napoleón Pereira, Martha Quezada y Rafael Avellán además de rechazar la apelación confirmaron la sentencia dictada por la juez Gaitan, reiterando la sentencia condenatoria dictada el 14 de agosto de 1998, de 30 años de prisión.
Castellón ha intentado conseguir su libertad de todas maneras. En los primeros siete años de condena apareció tres veces en la lista de indultos en la Asamblea Nacional, pero no prosperaron y nueve veces por la vía judicial. El último intento fue en el TAM.
HECHOS SUCEDIDOS EN 1998
Karelia Castellón Rivera fue condenada junto a Jonahan Zapata Calderón, quien ayudó a asesinar a su patrón, el sociólogo Douglas Guerrero Castellón, en el sector de Linda Vista en marzo de 1998. Según acusación, primero golpearon a su víctima con un bloque de concreto, después le asestaron dos puñaladas en la frente, y luego lo descuartizaron e incineraron con su colchón, antes de ir a botar su cuerpo en el sector de Nejapa.