Tiene 46 años y su cuerpo es la envidia de todas. Jennifer López fue sincera y durante una entrevista expresó que no es así por su genética, sino que lo ha logrado realizando sacrificios como no probar el alcohol, cafeína y renunciar al bronceado.
“Rara vez tomo el sol, y si lo hago, me pongo un montón de crema con protección solar. Nunca he sido una de esas personas a las que les encanta tomar el sol, por eso mi piel ha conseguido mantenerse bien. Y no bebo ni fumo, y tampoco tomo cafeína. Eso arruina tu piel según te vas haciendo mayor”, manifestó la artista a Us Weekly.
También tiene una rutina de sueño, es por eso que duerme ocho horas.