Las quemas en el basurero no cesan y el humo perjudica a los habitantes de los barrios aledaños. LA PRENSA/M. GARCÍA

No soportan humareda

Los pobladores del barrio Pedro Joaquín Chamorro, en Diriamba, aseguran no aguantar más el humo que proviene del basurero municipal

Los pobladores del barrio Pedro Joaquín Chamorro, en Diriamba, aseguran no aguantar más el humo que proviene del basurero municipal y temen que esta situación afecte su salud. Alrededor de 532 familias son las afectadas con la quema de basura que se produce en el vertedero.

Entrar por las tardes a este barrio es como entrar de noche, por la gran acumulación de gases tóxicos que oscurecen el medioambiente.

“Siempre hemos tenido problema con este basurero, los niños mucho se enferman, les salen cosas en la piel y padecen de mucha tos, van mucho al centro de salud, pero solo les dan la receta y luego vienen para atrás, también a nosotros los adultos nos perjudica”, dijo Marisol Hernández.

Manifestó que debido a la protesta que organizaron los mismos ciudadanos de no dejar pasar los camiones de la basura, las autoridades municipales hicieron el trasladado del vertedero hacia el sector de San Carlos o “El Palo de Pan”, pero hace poco anunciaron que no han terminado con el nuevo depósito.

UN PROBLEMA DE AÑOS

Alrededor de 15 años aproximadamente llevan estos ciudadanos soportando ese calvario, pero ahora los que viven en la Colonia de los Trabajadores de la Salud y el barrio Roberto Clemente, también han sido afectados.

El hedor es fuerte, porque aparte de las quemas de plástico se prenden en llamas los desechos que salen de los hospitales, lo que produce ardor en los ojos y picazón en los brazos cuando el viento arrastra pequeños residuos quemados.

Cuando el humo ingresa a las viviendas se vuelve caótica la situación, porque los que padecen de enfermedades de asma y alta presión, son los que más sufren.

A la hora de cada comida los habitantes también sufren porque la pestilencia les hace perder el apetito.

LA PRENSA trató de comunicarse vía telefónica con el alcalde Fernando Baltodano, pero se informó que no se encontraba en la municipalidad.

¿QUIÉN ENCIENDE EL FUEGO?

Dimas Antonio Aguirre, recolector de basura en el vertedero, afirmó que ellos no son los que pegan fuego, que más bien tratan de sofocar las llamas porque el humo también los afecta y que viven del reciclaje. “Nosotros entre todos nos apoyamos para apagar el fuego, no sabemos cómo se ocasiona, esto no para aquí, es de todos los días”, expresó.

Después de las 10:00 a.m. es que se comienza a sentir el humo en el Pedro Joaquín y barrios aledaños, pero por las tardes se incrementa. Los pobladores exigen a la Alcaldía una pronta solución.

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