Por segundo año consecutivo Nicaragua aceleró el proceso de acumulación de Reservas Internacionales Brutas (RIB), al superar el pasado 23 de diciembre los 2,500 millones de dólares, lo que significó un incremento de 9.91 por ciento con respecto a los 2,276.2 millones de dólares totalizados al término del año pasado.
En términos absolutos, el país dispone ahora de 225.7 millones de dólares más que en 2014, según el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Si bien el BCN explica que este crecimiento de las reservas se da en el “contexto de crecimiento continuo de la actividad económica, inflación baja y estable, estabilidad de las finanzas públicas y un sistema financiero sólido y líquido”, el economista Adolfo Acevedo se pregunta: “¿Por qué tanta preocupación por acumular reservas internacionales?”
Entre las explicaciones que Acevedo plantea es que el Gobierno se estaría preparando para afrontar el posible fin del esquema de cómo el país compra y paga las importaciones de petróleo procedentes de Venezuela, que desde 2009 se consolidó como el único proveedor de crudo de Nicaragua.
El economista recuerda que debido a que el dinero por importación de crudo procedente de Venezuela se transfiere en un plazo de noventa días directamente a las arcas de la Caja Rural Nacional (Caruna) y Albalinisa, con autorización de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), el Gobierno hasta ahora no había tenido necesidad de comprar dólares para afrontar ese compromiso.
Pero ahora “con la cooperación petrolera (con Venezuela) sujeta a una gran incertidumbre, se torna imperiosa la búsqueda de mecanismos para fortalecer la posición de las reservas internacionales y estar preparados para la potencial pérdida de reservas (internacionales) que resultaría de la necesidad de adquirir las divisas necesarias para pagar en efectivo la factura petrolera” a otros mercados, explica.
En su comunicado, el BCN explica que “esta posición de reservas garantiza la disponibilidad de divisas para el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos, y resguarda la estabilidad del régimen cambiario”.
¿De dónde estarían saliendo esas reservas adicionales? Con base a cifras oficiales, Acevedo afirma que de la subejecución presupuestaria y sugiere echar una mirada a las Reservas Netas Ajustadas. “Al 23 de diciembre de 2015 el Banco Central había incrementado sus Reservas Internacionales Netas Ajustadas en 242.87 millones de dólares, equivalentes a 6,620 millones de córdobas. El 73.97 de dicho incremento se explica por transferencias efectuadas por el Gobierno central por un monto de 4,897 millones de córdobas, equivalentes a 179.66 millones de dólares”, cuyo saldo se origina a “costa de la fuerte subejecución de los programas presupuestarios”.
De hecho, los datos oficiales confirman que Nicaragua este año redujo drásticamente las importaciones de petróleo procedente de Venezuela y regresó a su antiguo proveedor: México.
OTRAS EXPLICACIONES
El expresidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana, quien no descarta parte de la explicación anterior, dijo que también estaría incidiendo la llegada de más remesas y el crecimiento de la inversión extranjera directa, así como la expansión de la economía.
El economista Néstor Avendaño por su lado dice que no cree que este aumento de las reservas esté relacionado con la situación de Venezuela, y dijo que esta mejor posición de las reservas produce estabilidad macroeconómica, es decir, se estabiliza el tipo de cambio y se reducen los precios al consumidor, que también han disminuido por la caída del precio del petróleo.
