El papa Francisco pidió en el tradicional mensaje «Urbi et Orbi» de Navidad que palestinos e israelíes retomen «un diálogo directo» para superar un conflicto de «graves consecuencias» para Oriente Medio.
«Donde nace Dios, nace la paz. Y donde nace la paz, no hay lugar para el odio ni para la guerra. Sin embargo, precisamente allí donde el Hijo de Dios vino al mundo, continúan las tensiones y las violencias y la paz queda como un don que se debe pedir y construir», dijo el papa.
Francisco se refería a la ciudad de Belén, en Cisjordania, donde según la tradición cristiana la Virgen María dio a luz a Jesús.
«Que los israelíes y palestinos puedan retomar el diálogo directo y alcanzar un entendimiento que permita a los dos pueblos convivir en armonía, superando un conflicto que les enfrenta desde hace tanto tiempo, con graves consecuencias para toda la región», dijo Francisco.
El jueves 24 de diciembre, antes de la Misa de Gallo en la iglesia de la Natividad en Belén, las fuerzas de seguridad de Israel mataron a cuatro palestinos en Cisjordania, tras ataques antiisraelíes o choques con militares, en un contexto de violencia exacerbada por la difusión de imágenes de judíos festejando la muerte de un bebé palestino quemado vivo.
En tres meses, el actual ciclo de violencia en Israel y los territorios ocupados costó la vida a 128 palestinos, un árabe israelí, 19 israelíes, un estadounidense y un eritreo.