Carlos José Duarte Taleno, de 55 años, pereció al frustrar un asalto, tras forcejear con dos delincuentes y recibir cuatro impactos de bala.
El incidente ocurrió pasadas la una de la madrugada del domingo, cuando los dos elementos penetraron al bar Los Cocos, del municipio de El Coral, en el departamento de Chontales, informó el comisionado mayor Bayardo Rosales, jefe de la Policía en el departamento.
El jefe policial explicó que los dos elementos portaban armas calibre 22 y el empresario al defenderse logró impactar a uno de los delincuentes que fue capturado e ingresado al Hospital Escuela Asunción, donde permanece bajo custodia policial.
Indicó que en la reyerta la esposa del empresario, Andrea del Carmen Linares Garzón, de 45 años, resultó herida en el omóplato derecho.
Precisó que la causa fue el robo, pero fue frustrado, mientras tanto el equipo de Criminalística realiza las investigaciones en el terreno. “Hay muchas conjeturas”, sostuvo el jefe policial al referir que los empleados que se encontraban en el local forman parte de las indagaciones.
En el hospital de Juigalpa, Andrea se recupera de la herida provocada por un disparo con orificio de salida. Relató que a las 12:00 de la medianoche cerraron el bar, pero su esposo no tenía sueño, por lo que pidió una taza de café.
Para ella fue sospechoso escuchar ladrar a los perros y cuando trataban de acostarse ella volvió a ver para atrás y vio a dos hombres encapuchados, seguidamente su esposo corrió a buscar la pistola, pero un delincuente le dijo: “¡Si te movés te morís!”
Agregó que el hombre iba para el cuarto y “oigo los disparos y empiezan a pasar las balas, las lenguas de fuego por mi cara, mi esposo tiraba y ellos tiraban, yo me tiré a agarrarle los pies a uno y le gritaba a las muchachas que me ayudaran a agarrar estos hombres que son dos”.
Andrea dice haberlos seguido, buscaba palos. Dice que cuando ella aprisionó los pies de uno de ellos, el otro le disparó en la espalda, “solo sentí el calor de la sangre que me corría por el cuerpo”. Escuchó cuando uno de los delincuentes dijo que estaba herido, pero ya se les habían acabado las balas.
En el mismo hospital
Angustiada Andrea del Carmen Linares Garzón refiere haber visto a su esposo “con el balazo en el pecho, lleno de sangre, agonizando”.
Sabe que en el mismo hospital, en cirugía de varones, se encuentra uno de los delincuentes heridos, mientras clamó justicia. “Que no les den salida de la cárcel porque esa gente no quieren trabajar, lo que quieren es la vida fácil”, concluyó.