El Congreso de Estados Unidos levantó la prohibición de exportar petróleo vigente desde hace cuarenta años, según una norma presupuestal aprobada la semana pasada. La medida forma parte de la ley de presupuesto aprobada por ambas Cámaras y será homologada por el presidente Barack Obama.
El Congreso prohibió en 1975 las exportaciones estadounidenses de petróleo tras un shock en los precios que los disparó a niveles jamás vistos hasta entonces.
La producción de petróleo en Estados Unidos pasó de cinco millones de barriles diarios en 2008 a 8.7 millones de barriles en 2014, lo que significa un incremento del 74 por ciento, según datos del Gobierno. Ese incremento fue impulsado especialmente por el desarrollo de técnicas para explotar yacimientos de esquisto.
La mayoría republicana, que se adjudicó una gran victoria al liberar las exportaciones de crudo, dice que la medida estimulará la creación de empleos.
Además, sostiene que servirá para aprovisionar a países aliados que actualmente dependen de Rusia para abastecerse de energía.
Los inversores, empero, no esperan un gran impacto en el mercado del petróleo ya abrumado por una sobreabundante oferta que mantiene a los precios en bajos valores desde hace un año y medio.
Tendencia se mantendrá
El Congreso estadounidense aprueba la exportación de crudo en momentos en que su precio permanece en sus valores más bajos desde febrero de 2009. El barril de “light sweet crude” (WTI) cerró el viernes en 34.73 dólares.
“Los datos fundamentales justifican todavía una tendencia a la baja”, apuntó Kyle Cooper, de la firma IAF Advisors.
La fase de baja actual se inició el 4 de diciembre con la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no fijar un límite de producción, mientras el mercado se encuentra en desequilibrio por los excedentes en la producción.
Esta tendencia se confirmó recientemente al confirmarse que las reservas de crudo en Estados Unidos son mucho más grandes de lo previsto.