La ropa sucia de los 11 miembros de la familia y los utensilios de cocina, también sucios en el lavandero, mostró ayer la señora Auxiliadora Morales, habitante del reparto El Rosario, en la ciudad de Granada, ante la crisis de agua potable que enfrentan desde hace tiempo.
Asegura que llevan tres días seguidos que a las 5:00 a.m. ya no hay ni gota de agua. “La dejan en la madrugada y ¿quién va a lavar ropa y los quehaceres a esa hora?”, reclamó. Dijo que apenas recogió agua en unas botellas, pero no fue suficiente para cocinar ayer al mediodía, por lo que compraron comida chatarra.
En su vecindario todos dijeron que no tenían agua y “llovieron” quejas contra Enacal. “Nunca hay agua, que venga el delegado de Enacal (Erwin Baca) a visitar las casas y hable con nosotros, aquí le vamos a demostrar que no tenemos agua ni para tomarnos una pastilla”, refirió Carlos Espinoza.
Auxiliadora Morales dijo que este problema del agua también está afectando a un grupo grande de mujeres que se ganan la vida lavando ropa ajena, pues sin agua no pueden trabajar. “Aquí nomás está la Concepción, más allá la
Evelia, que no han logrado ganar ni un centavo”, dijo la señora.
El delegado de Enacal, Erwin Baca, ripostó contra LA PRENSA diciendo que es falso que falta el agua en los barrios.