Un reloj de oro fue una de las pertenencias que heredó de su padre el empresario Alejandro Ernesto Colston, de 63 años. Dicha prenda no aparece, tampoco su cartera ni su celular, informaron ayer sus familiares, quienes confirmaron que fue asesinado a cuchilladas.
El jueves la víctima apareció muerto dentro de la maletera de un carro que estaba abandonado en el parqueo del Hospital Humberto Alvarado, de Masaya.
Doña Lilliam Mejía Sánchez de Colston manifestó que incluso su hijo andaba sus tarjetas de seguro social, ya que era quien la llevaba al hospital, porque no puede caminar.
La señora de 90 años asegura que el martes en la mañana fue la última vez que miró a su hijo.
CARRO PRESTADO
Cuenta doña Lilliam que le pareció extraño que su hijo no andaba en su carro marca Mercedes Benz.
El empresario fallecido es sobrino del poeta Ernesto Mejía Sánchez y son una familia muy reconocida. “Era un hombre limpio, bastante correcto, no andaba metido en tráfico de drogas ni de alcohol, era un hombre sano”, detalló la doctora Daysi María Colston, hermana del empresario.
Don Alejandro últimamente estaba ocupado en unas máquinas que recientemente había traído de Estados Unidos para su empresa de desarrollo energético.
Colston fue propietario de transportes Colston en el departamento de Granada, donde llegó a administrar más de treinta buses.
Su hermana recuerda que también tuvo una empresa de motocicletas, luego otra de turismo, pero luego optó por otros negocios.
El empresario procreó dos hijos que ahora tienen 30 y 32 años, con quienes vivía en una lujosa propiedad ubicada en Veracruz.
Sus familiares ayer le dieron cristiana sepultura en el departamento de Granada.
Una radio local informó de la supuesta captura de uno de los implicados en el crimen.
LA PRENSA trató de confirmar esa versión con el comisionado César Cuadra, segundo jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, pero no atendió las llamadas.
“Confiamos en Dios que se hará justicia y le pedimos a las autoridades que hagan todo el esfuerzo posible para que reluzca la justicia y se detenga al asesino”, concluyó Daysi Colston.
El empresario Alejandro Ernesto Colston, de 63 años, perdió contacto con sus familiares el 15 de diciembre, quienes reportaron el caso ante la Policía de Masaya. Su cuerpo fue encontrado dos días después.
