El abogado Nelson Waldemar Cortez, acusador particular en el proceso llevado en contra de la profesora Sonia María Olivas Ardón, exalcaldesa de Ocotal, expresó su desacuerdo con la sentencia de un año y medio de prisión que un juez dictó en su contra, porque eso daría pie a que salga en libertad.
Advirtió que apelarán inmediatamente después del período de vacaciones de fin de año. El juez Lenín Lechado dictó un año y medio de prisión a la profesora Sonia Olivas, exalcaldesa de Ocotal, procesada por el delito de complicidad en estafa agravada, por el monto de US$171,000 dólares en perjuicio de Jesenia Zavala, propietaria de la ferretería Construcciones Pocho.
El abogado de la víctima, Nelson Cortez, se pronunció de inmediato por considerar que la pena es apenas la mitad de la mínima establecida por la Ley y que ni siquiera fue la solicitada por la defensa, que en el debate solicitó la mínima de tres años.
Explicó que en la pena el juez tomó en cuenta la regla especial de aplicación de penas, considerando edad y grado de participación en el delito. “Es legal, pero no aplicable en el caso, porque el grado de participación, por lo que fue declarada culpable, fue lo que determinó la comisión del delito”, dijo.
“Con esa sentencia la defensa podrá solicitar la suspensión de la pena de prisión sin necesidad de que ella esté obligada al resarcimiento del daño, en pocas palabras saldrá en libertad sin pagar”, recalcó.
APELARÁN SENTENCIA
En ese sentido, Cortez anunció que por una decisión de la víctima apelarán la sentencia en enero próximo, “porque no se apega a derecho y procura la libertad inmediata de la procesada”.
El jueves el juez Lenín Lechado dictó en una audiencia especial “no ha lugar” a una solicitud de la defensa, de libertad condicional para la profesora Sonia Olivas, exalcaldesa de esta ciudad.
Lidia Olivas, hermana de la exalcaldesa, informó que tanto la familia como la defensa habían solicitado oralmente en la medida cautelar y en un segundo documento introducido el mismo día, la valoración del psicólogo y el médico forense.
“Es una mujer que está acostumbrada al trabajo y aunque esté encerrada en una jaula de oro, es un estado estresante que a cualquiera puede llevar a la depresión y hasta a un estado esquizofrénico”, dijo la hermana de la procesada.
HIJO ESTÁ DETENIDO
En la autoría principal del delito figura el hijo único de Olivas Ardón, Lesly Altamirano Olivas, quien en un Juzgado de Estelí admitió los hechos por los daños económicos en perjuicio de varios empresarios ferreteros de esa ciudad.
La víctima en Ocotal, a través de su abogado Nelson Waldemar Cortez Ortiz, argumentó que Sonia Olivas Ardón visitaba los establecimientos para avalar la conducta de su vástago y ofrecer inmuebles de su propiedad como soporte a los créditos.
Alí Tercero Valladares, defensor de Olivas Ardón, alegó que la perfección del delito ya había ocurrido por parte de Altamirano Olivas, antes de que Olivas Ardón hiciera presencia en la ferretería Construcciones Poncho de la ciudad de Ocotal.
Olivas Ardón fue alcaldesa de Ocotal durante 15 meses, entre febrero de 2014 y mayo de 2015, cuando renunció por la presión del caso.