El poemario Alcanzar las llaves del infinito fue el libro que dejó inédito la poeta y maestra rivense Juana Vargas Tejada, autora de ocho poemarios y dos libros de cuentos, resaltó Sergio Espinoza Hernández, director de la revista Nicaraocalli, al valorar el legado literario que dejó a su país.
“Fue una escritora que cultivó el pensamiento antológico, el tema social, la inmigración y pobreza, y siempre como maestra y poeta estuvo preocupada por incentivar el hábito de la lectura”, añadió Espinoza Hernández, quien calificó su muerte como una sensible “pérdida para los rivenses ”.
Sus libros a la biblioteca
Por su parte Guadalupe Vargas Chavarría dijo sentirse impactada por la muerte de su hermana, y la retrató como una “mujer valiente, fuerte, preocupada por enseñar a leer; y luchar para dar a conocer sus libros hasta el último día de su vida”.
En tanto su hermano Mario José Vargas, al recordarla valoró su vida como la de “una gran mujer, sencilla, con carisma elevado, que también dedicó tiempo para visitar a los ancianos del asilo”.
Su último deseo, reveló Mario José Vargas, fue que donaran sus libros a las bibliotecas; por lo que procederán cuanto antes a llevarlos a Rivas, de donde era originaria, y entregar otra parte en Managua, donde vivió.
La poeta Vargas Tejada se preocupó por que su escritura tratara cuentos para niños y jóvenes, de corta extensión pero educativos.
Realizó estudios de Pedagogía en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, y Artes y Letras en Universidad Centroamericana (UCA)
Más de diez libros
Se espera que el poemario, Alcanzar las llaves del infinito, sea publicado póstumamente por el Movimiento Artístico Cultural Álvaro Urtecho, dijo Espinoza Hernández, secretario de dicha organización.
Su primera obra fue Marioneta del destino (2000), texto que prologó. Dos años después Cuentos para niños, muy niños; el siguiente año Sor Juana, hecha de fibra indígena y de luz. En el 2006, dos poemarios más, La vida es un calendario en blanco y Raúl Rafael, corazón de niño; y en el 2007 Cuentos y Cuentos serios.
Su desborde por escribir continúa en 2008, con dos nuevas publicaciones Versos que sonríe con ira azul, y El Tepeyac es el infinito abierto a las Américas. Y sus dos últimos libros Ideas descosidas en busca de hilo, en 2009; y Retazos de recuerdos en 2010.
“Por lo que escribió podemos decir un libro por año”, dice Espinoza Hernández. Otros que le prologaron y dieron créditos a sus escritos fueron el poeta Álvaro Urtecho, Iván Uriarte, el periodista Mario Fulvio Espinoza, y Héctor Avellán, prologador de su libro inédito.
Poemas suyos fueron incluidos en la antología El Güegüense al pie de Bobadilla, poemas escogidos de la poesía nicaragüense, a cargo de Omar García y Conny Palacios; así en Nicaragua: el más alto canto, 2013, coordinada por Héctor Avellán.
Fue devota de la Virgen de Guadalupe, imagen a la que le escribió unas 12 canciones.
El adiós
Juana Vargas Tejada, nacida en Rivas un 29 de marzo de 1947, falleció el 17 de diciembre en Managua, a causa de un cáncer.
“Su vela se realizó en el Museo de Historia y Antropología de Rivas (donde fue la casa hacienda Santa Úrsula), en este símbolo cultural, Leonel Lacayo, Celina Jácamo, María Alejandra Lacayo y Héctor Duarte y otros poetas del
Movimiento Artístico Cultural Álvaro Urtecho, leyeron versos, elegías y obituarios”, dijo Sergio Espinoza Hernández.
Después de la misa de cuerpo presente en la iglesia San Francisco, fue sepultada en el Cementerio General San Pedro, de Rivas.
Méritos
S e le vio en las últimas ediciones del Festival Internacional de Poesía de Granada, leer sus poemas y promover sus libros; su constante vocación por la literatura es reconocida por el Movimiento Artístico Cultural Álvaro Urtecho (Macau) y la revista Nicaraocalli, quienes le honran al dedicarle el recital poético de Rivas, del XI Festival Internacional de Poesía de Granada, en febrero den 2015.
Recibió la Orden Rubén Darío, Lazo de Dama del Instituto de Washington, DC, impuesta por el poeta Carlos A. Gómez. La Asociación de Compositores Nicaragüenses (ACAN) le otorga el diploma José de la Cruz Mena.
Y Alcaldía de Rivas, en conmemoración del 290 aniversario de la ciudad, le entregó reconocimiento “por su valioso aporte en el área educativa, cultural y deportiva”, en 2010. Entre otros méritos.



