El Gobierno de Nicaragua celebró este diciembre las que serían sus más discretas Purísimas desde que llegó al poder en el año 2007. Este año no hubo repartición en la Avenida Bolívar en Managua, ni despliegue de altares móviles en los barrios que congregaban a miles de ciudadanos quienes recibían sacos con provisiones de alimentos variados.
Aunque tampoco hubo el tradicional despliegue propagandístico en los medios oficialista, algunos mencionaron que la promotoría solidaria que organiza el gobierno hizo distribución de paquetes casa por casa.
En el 2013, por ejemplo, el Gobierno repartió 35 mil paquetes alimentarios en diferentes barrios de la capital por medio de altares móviles.
Esos paquetes eran preparados por mujeres que el Gobierno contrataba exclusivamente para esa temporada, según información de El 19 Digital.
“Todos los años nos dan empleo para estas fechas, porque la demanda de estos paquetes es grande, ya tengo tres años de estar en este empleo, el cual beneficia a toda mi familia, por eso agradecemos al gobierno porque a todos nos toma en cuenta para estas celebraciones”, resalta El 19 Digital en declaraciones a propósito de la Gritería 2013.
Para el año 2014 se repitió la fórmula. En los barrios se repartieron una cantidad no especificada de paquetes alimentarios que contenían arroz, frijoles, aceite, maíz y pasta, que fueron repartidos en los diferentes barrios por medio de los llamados altares móviles.
Esto también provocó molestias entre algunas personas que no pudieron conseguir su paquete y se generaron algunos hechos violencia.
Para este año la repartición inició desde el cinco de diciembre, según los reportes de El 19 Digital, pero no se indica la cantidad de paquetes que fueron preparados para continuar con la celebración de las purísimas.
Cada paquete contenía 10 libras de arroz, dos libras de azúcar, 10 libras de frijoles, nueve pastas, un litro de aceite, cinco libras de sal, “y otros cereales”, indican los reportes periodísticos.
Y aunque dicen que se entregan los paquetes en honor a la virgen, también destacan que se dan únicamente a las personas con discapacidad, ancianos o mujeres embarazadas de los barrios.
Incluso en los altares de la Avenida Bolívar que en años anteriores fueron utilizados para que las personas llegaran a retirar sus paquetes, no hubo convocatoria de parte de la primera dama, Rosario Murillo.
Desde hace ocho años, el Gobierno no escatimaba recursos para celebrar La Gritería todos los siete de diciembre, generalmente un poco antes de que en la catedral Metropolitana se diera oficialmente el grito de la Purísima y que todos los feligreses salieran a las calles.