El concierto de U2, la noche del domingo en París, fue más allá de la música e incluyó un ambiente de duelo.
El líder de la agrupación, Bono, rindió tributo a las 130 personas que murieron durante los ataques extremistas de París el 13 de noviembre, así como las 14 víctimas fatales del tiroteo de la semana pasada en California.
Los nombres de las víctimas de los atentados en París se proyectaron en una enorme pantalla en la arena ubicada en el este de la capital francesa, no muy lejos de los lugares atacados el 13 de noviembre.