El arzobispo de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, explicó que la cancelación en Nicaragua de una marcha contra el cambio climático que organizaciones de la Iglesia católica a nivel mundial realizaron el domingo pasado para demandar a los gobernantes de la Tierra que legislen políticas para la conservación del medioambiente y la ecología.
En Nicaragua la marcha no se llevó a cabo, pese a que ya estaba organizada por varias organizaciones, incluyendo católicas.
Brenes señala que la Iglesia católica determinó que en vez de marcha, el tema del cambio climático se pusiera en reflexión a través de las oraciones en las distintas parroquias y comunidades religiosas del país.
“Nosotros no hicimos ninguna marcha, sino que hemos estado haciendo conciencia a través de nuestras parroquias, nuestras zonas, porque a veces esas cosas (las marchas) pueden ser publicitarias. Yo creo que el trabajo es silencioso y a través de la carta que el santo padre, Laudato si, nos dio, la hemos estado trabajando e invitando a nuestros fieles que podamos hacer todo un trabajo más silencioso, pero más efectivo y no con grandes propagandas”, justificó el arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).
POR EL BIEN COMÚN
Cáritas Internationalis, la pastoral social de la Iglesia católica, es una de las instituciones que forma parte de un grupo de instituciones que trabajan por la defensa de la ecología.
Una de las políticas de Cáritas es trabajar por el bien común y al servicio de las personas que más sufren. Y como señala el papa Francisco en su encíclica Laudato si, “el cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad”.
Fue en ese contexto que la encíclica papal llama a los gobernantes de todas las naciones a cuidar la casa común: la Tierra.