Cuando se pasa revista a los Medias Rojas, artilleros más que lanzadores, son los que con mayor celeridad emergen en la memoria.
Desde Tris Speaker, saltando al impacto de Ted Williams y pasando luego a Cal Yastrzemski, Jim Rice y Manny Ramírez, hasta llegar a David Ortiz, Boston ha sido sinónimo de pólvora.
Pero sus éxitos siempre han estado vinculados a la presencia de un legítimo “as” del montículo. Al principio Cy Young. Luego estuvo Roger Clemens y más adelante Pedro Martínez, quien junto con Curt Schilling, acabó el ayuno de 86 años sin una Serie Mundial.
El último astro de la colina en Boston fue Jon Lester, partícipe de las coronaciones en 2007 y 2013, hasta antes de pasar a Oakland.
El hombre ahora es David Price, cuyo contrato de siete años y 217 millones de dólares, es el más lucrativo de la historia para un pícher. Los 90 millones por siete años que recibió Martínez en 1997, ahora lucen ridículos.
Con Price al frente de su rotación, Boston debe ser un legítimo contendor en la siempre competitiva División Este de la Liga Americana, pese a la presencia de Toronto, Yanquis, Orioles y hasta los Rays de Tampa.
Boston ha conseguido a uno de los mejores lanzadores de los últimos cinco años. En ese período, Price ha ganado un Cy Young y ha sido segundo dos veces. Desde 2010 tiene cinco campañas de más de 200 innings.
Saltó al estrellato en 2010 con récord de 19-6 y 2.72. Se elevó aún más, a 20-5 y 2.56 en 2012, cuando atrapó el galardón, y cerró este 2015 con 18-5 y 2.45.
Con Price, Boston tiene un verdadero “as” de la colina, de esos que provocan respeto cuando no temor, en el corazón de los oponentes.
Boston tiene ahora un auténtico as
Cuando se pasa revista a los Medias Rojas, artilleros más que lanzadores, son los que con mayor celeridad emergen en la memoria. Desde Tris Speaker, saltando al impacto de Ted Williams y pasando luego a Cal Yastrzemski, Jim Rice y Manny Ramírez, hasta llegar a David Ortiz, Boston ha sido sinónimo de pólvora. Pero sus […]