La cancillería de Costa Rica enviará en los próximos días a Nicaragua una nota de protesta por los abusos policiales en la captura indebida en Rivas, de la entrenadora de fútbol tica Jacqueline Álvarez; y pidió a sus ciudadanos que viajen para esta época, reportar cualquier anomalía recibida en territorio nicaragüense.
“(El protocolo de información sobre viajes a Nicaragua) lo estamos trabajando de previo, durante y posterior a la visita (de Álvarez a Rivas)”, explicó el canciller Manuel González.
“Lo que hemos dicho es que estén atentos, nos reporten cualquier situación desagradable o anormal de las que sean víctimas los ciudadanos costarricenses en cualquier visita a Nicaragua, especialmente en esta época del año en que se incrementan sustancialmente las idas y venidas de ambas nacionalidades”, añadió.
La ex futbolista y actual entrenadora del equipo de fútbol femenino del Herediano, Jacqueline Álvarez, nacida en Costa Rica de madre nicaragüense y padre tico; llegó vía aérea el pasado miércoles a Costa Esmeralda de Rivas, con la intención de unirse a su madre para visitar a su abuela, Eda María Delgado, de 82 años, que está convaleciente en el hospital Gaspar García Laviana.
No obstante, fue capturada por la Policía Nacional y recibió abusos al obligarla a desnudarse en tres ocasiones, según denunció ella misma, al sospechar que portaba sustancias prohibías en su cuerpo.
La recluyeron en un recinto policía, la obligaron a orinar en presencia de oficiales y la mantuvieron desnuda en el hospital Gaspar García para realizarle rayos X, según su denuncia.
Al final, cuando las autoridades verificaron que no portaba ninguna sustancia prohibida, fue liberada tras pagar 200 dólares a la policía, añadió en su denuncia en los medios de comunicación de Costa Rica.
El caso de Álvarez se suma al cuestionamiento de Costa Rica de la captura y repatriación a México del empresario tico José Daniel Gil Trejos.
Gil Trejos fue detenido desde el pasado 26 de mayo a petición de la interpol, por requerimiento de supuesto fraude de la justicia mexicana. Fue extraditado a México el 7 de agosto en medio de cuestionamientos de Costa Rica.
La cancillería tica nunca cuestionó la captura de Gil, sino abogó porque se le dieran las garantías mínimas como acceso a la justicia, tratamiento médico, debida asistencia diplomática y mejores condiciones en El Chipote, donde estuvo en un calabozo.
Para ese tiempo se conoció el caso de Ed José Tiffer Campos, un comerciante tico detenido en mayo en Peñas Blancas por aparente irregularidades migratorias; quien denunció haber recibido torturas en El Chipote de parte de La Policía Nacional.
El canciller González informó que ya existe una carta de protesta que será enviada pronto a Nicaragua, sobre el caso de la ex futbolista Álvarez. Añadió que desde la captura de Gil, la cancillería insiste a sus connacionales de informarles sobre los viajes a Nicaragua y reportar cualquier anomalía en ese territorio.
“Que en la medida de los posible nos dejen saber a través del consulado (en Managua y Chinandega), de la embajada (en Managua); de sus planes de visitas, las fechas, quiénes son, dónde van a estar, cuándo regresan; para que si lamentablemente se presenta una emergencia o urgencia que debamos de atender como cancillería, pues podamos dar el mejor servicio posible”, explicó.
“(Las de Álvarez) son denuncias sumamente graves en cuanto al tratamiento que se le dio y no solamente graves, sino injustificadas. Lamentablemente viene a poner un elemento adicional que ya hemos advertido en distintas ocasiones y de manera particular del señor Gil, de que hay una cierta predisposición en contra de ciudadanos costarricenses que visitan ese país”, añadió.
Según el canciller, estas situaciones son lamentables, porque “los pueblos y la gente no tienen porqué pagar los errores de sus gobernantes”.