En 35 millones de dólares estima la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) los daños que ocasionó la sequía en la siembra de primera y parte de la postrera, equivalente al 0.36 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para este año. Este saldo se eleva a 44.1 millones de dólares cuando se incorporan las pérdidas que no han tenido como origen el mal clima.
Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides, sostuvo que basados en cifras oficiales y consultas a distintos gremios productivos, los cultivos considerados como granos básicos que mayores afectaciones sufrieron por la escasez de lluvia “son la producción de maíz, seguida de la producción de frijol rojo y de sorgo millón”, con pérdidas del 56, 54 y 47 por ciento del área sembrada, respectivamente.
Estas afectaciones en los granos básicos implicaron para el sector una pérdida por 17.9 millones de dólares, de los cuales 14 millones fueron en la producción de frijol rojo. En el caso del maíz, si bien es el grano más dañado en cuanto a volumen de producción, las pérdidas en valor apenas representan el 14 por ciento del total, esto debido a que el valor monetario de este comestible es bajísimo, según Chamorro.
“El impacto de la sequía en el ciclo agrícola 2015/16, según las estimaciones preliminares, ha sido severo hasta la fecha. Se perdió el 52 por ciento del área sembrada, lo que aunado a los menores rendimientos en la mayoría de los cultivos, representó una merma de similares proporciones de la producción de estos granos”, aclara.
AGROEXPORTACIÓN CON VENTAJA, PERO…
En cuanto a la agroexportación, según Funides, los daños a la producción han sido menores “por la mejor ubicación de estos rubros y porque la tecnología con que operan estos cultivos permiten mitigar la falta de lluvias, y en muchos casos tienen mejor acceso a fuentes hídricas”.
Pero debido a que estos cultivos reciben mejores precios, del monto global registrado en pérdidas el 59 por ciento se origina en la agroexportación (26.2 millones de dólares). “En este resultado, fue determinante la merma del 34 por ciento de la producción de caña de azúcar en relación con el ciclo pasado, aunque solo alrededor de aproximadamente un décimo de la misma es atribuible a la sequía en el primer semestre de este año”, recoge el informe de Coyuntura Económica al Tercer Trimestre de este año que presentará hoy en Managua Funides.
RECOMENDACIONES PARA EL AGRO
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) insiste en la necesidad de modernizar el agro para afrontar los desafíos que impone el cambio climático, al recodar que los últimos seis ciclos agrícolas este fenómeno ha incidido en el desempeño del mismo.
“Avanzar decididamente a la modernización del agro, sigue siendo una estrategia no solo factible en Nicaragua, sino realista para diversificar la estructura productiva con la base firme de la economía rural y agropecuaria con que ya cuenta el país”, señala el Tercer Informe de Coyuntura Económica 2015.
“Para mitigar la situación de las familias afectadas por las pérdidas de sus cosechas, hay que continuar y ampliar la distribución de paquetes de ayuda agrícola, que incluyen semillas, fertilizantes y bombas de riego, para ayudar a los agricultores a recuperarse al máximo posible para la siguiente temporada de siembra en apante de 2015 y primera de 2016”, señala.
En las zonas más afectadas, será necesario distribuir mayor ayuda alimentaria directa para apoyar a las familias frente a la escasez de alimentos, agrega.