“ Es posible una recesión mundial”, asegura Ruchir Sharma, jefe de acciones de mercados emergentes y macroeconomía global en Morgan Stanley Investment Management.
“Estamos ahora a apenas un gran acontecimiento de distancia de un derrumbe global, y el próximo tiene muchas probabilidades de originarse en China, donde una pesada deuda, inversiones excesivas y una caída de la población se combinan para socavar el crecimiento, mientras que países con una deuda relativamente baja desde Europa del este hasta el sur de Asia parecen mejor posicionados para capear el próximo giro inevitable del ciclo”.
“La renta fija enfrenta un camino accidentado”, agrega Dan Fuss, vicepresidente en Loomis Sayles Co. y cogestor de cartera del Loomis Sayles Bond Fund de veinte mil millones de dólares.
Los rendimientos de la nota de referencia del Tesoro a 10 años probablemente suban a entre 2.6 por ciento y 2.8 por ciento para fin de 2016, dice Fuss, aunque advierte que las actuales turbulencias geopolíticas tornan especialmente difícil el pronóstico.
Para inversores con una cartera de bonos en estos accidentados tiempos, Fuss recomienda una mezcla de bonos del Tesoro, bonos de compañías con grado de inversión (y vencimientos de cinco a 12 años) y deuda de alto rendimiento, los cuales tienen las mejores chances de éxito en 2016.
Y deberemos ser especialmente selectivos cuando se trate de bonos de alto rendimiento en lugar de confiar en un fondo de índices, dice. “Está bastante claro que la deuda de alto rendimiento tiene el mejor valor comparada con las acciones, pero hay mucho más variedad allí”, agrega.
Thomas J. Lee, socio gerente de Fundstrat Global Advisors, afirma por su parte que “las acciones se desempeñarán realmente bien en 2016, en especial las de bancos y empresas de primer nivel. Los bancos se beneficiarán del ajuste de la Fed y aumentarán su retorno sobre el capital a medida que la economía se expanda. Y si miramos las acciones de primera línea, estas tendrán la capacidad de generar rendimientos más fuertes a medida que la economía se acelere”.
AÑO CLAVE PARA LA UNIÓN EUROPEA
“La UE enfrenta el mayor desafío de su historia”, predice por su lado Rebecca Patterson, directora de inversión del Bessemer Trust, que supervisa más de cien mil millones de dólares en activos.
¿El mayor riesgo para Europa en el año? “Es la crisis de los refugiados”, dice Patterson. “Creo que es el mayor desafío de su historia para la Unión Europea. Los terribles atentados terroristas de París aumentaron el riesgo de que la crisis de refugiados ocasione un cambio político o de políticas económicas, o simplemente lleve a los consumidores a modificar sus patrones de gastos.
Uno u otro hecho podría pesar en el ánimo respecto del crecimiento y las ganancias empresariales en Europa”. Patterson está alerta a alguno de estos cambios, pero sigue recomendando aumentar posiciones en acciones europeas y estar a la expectativa de un euro más débil, según dice.
“Lamentablemente, los ataques de París arrojaron luz sobre la crisis de refugiados en Europa; supongo que ahora los inversores de todo el mundo piensan más sobre qué pueden significar millones de inmigrantes para una economía y sus respectivos mercados”.
“ES DE ESPERAR UN IMPULSO ASCENDENTE”
Jim Caron, director general de Morgan Stanley Investment Management, dice: “Creo que las primas de los riesgos de inflación volverán a los mercados. Esto suministrará un impulso ascendente a los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años, posiblemente hacia 3.75 por ciento. Los mercados también podrían sorprenderse por la lentitud con que la Fed eleva las tasas ante lo que pensamos que será un clima económico en mejoría”.
Por su parte, Alan Patricof, cofundador de Greycroft Partners afirma: “Me preocupa el exceso de exuberancia en la financiación de startups. Simplemente hay demasiadas en este momento y no hay suficiente dinero para mantenerlas. Creo que inevitablemente vamos a ver más de estos unicornios” —startups valuadas en más de mil millones de dólares—. “Si probamos el mercado público, descubriremos qué unicornios pueden llegar”.
MÁS RENDIMIENTOS
“Se intensificará la búsqueda de rendimientos”, pronostica por su parte, Russ Koesterich, jefe mundial de estrategia de inversiones de BlackRock, la mayor administradora de carteras del mundo.
“La Fed va a ser menos importante en 2016”, dice Koesterich, quien espera que Janet Yellen y compañía eleven las tasas de interés en forma gradual. Y predice que el crecimiento mundial seguirá siendo flojo, lo que aumentará el interés en activos de más alto rendimiento.
Los inversores que confiaron en bonos de alto cupón adquiridos antes de la crisis financiera se están quedando sin esos títulos, dice, y hay pocas cosas contundentes para reemplazarlos. “No podremos encontrar ingresos sin riesgo. Cada clase de activos, desde las sociedades comanditarias a los bonos de alto rendimiento, tiene sus propios riesgos y nada está barato. Habrá que tener una cartera de múltiples clases de activos y rendimientos diversificados.
DE BRASIL A MÉXICO
Sobre América Latina, Tulio Vera, estratega jefe de inversiones globales para el Latin American Private Bank de J.P. Morgan, afirma que “un rayo de sol viene de Argentina”.
“Eso no solo es importante para el país sino también para la región”, agrega Vera, quien a su vez señala que el panorama de inversión en Brasil sigue siendo incierto, pero considera que México continuará beneficiándose de la recuperación económica de Estados Unidos, en especial de la industria automotriz. “Habrá algunos puntos de entrada muy interesantes en Latinoamérica entre hoy y el fin del año próximo”, dice.
ECONOMÍA MUNDIAL CRECERÁ HASTA 2017
Joseph LaVorgna, economista jefe para Estados Unidos de Deutsche Bank, afirma que “el crecimiento se acelerará un poco porque parece haber razones para que la economía mejore, pero preocupa que 2010 haya sido el mejor año para el crecimiento desde antes de la recesión. Si miro al futuro, el mensaje es “más de lo mismo” y tal vez algún optimismo al entrar en 2017 respecto de que quien salga elegido en Estados Unidos seguirá políticas de crecimiento, ya que esta economía no ha andado bien.
Erik Nielsen, economista jefe de UniCredit, dijo que “son de esperar más divergencias entre la Fed y el BCE: la primera elevará las tasas un par de veces el año próximo y el segundo ampliará su balance más de lo que ha anunciado actualmente”.
SE INVERTIRÁ MÁS EN CÁNCER
Además en 2016 “la mayor inversión se centrará en el cáncer”, sostiene Mark Haefele, jefe mundial de inversiones de UBS Wealth Management. “Las poblaciones del mundo están envejeciendo, y la demanda de tratamientos contra el cáncer solo subirá”, dice Haefele. “Pero la oferta de capital para las etapas más arriesgadas de desarrollo es limitada”. Las compañías de atención de la salud suelen centrarse en las etapas más avanzadas de la investigación, lo que ofr
ece a quienes invierten en etapas más tempranas la oportunidad de obtener un atractivo rendimiento a largo plazo —y beneficiar a la sociedad—. “Este tipo de práctica” —conocida como inversión de impacto— “probablemente se vuelva más popular a medida que los inversores busquen hacer coincidir sus carteras con sus valores sociales, así como generar un rendimiento”, dice Haefele.
INVIERTA EN ENERGÍA
Barbara Byrne, vicepresidenta de banca de inversión de Barclays Capital, sostiene que en 2016 “empezaremos a ver una recuperación de los precios de los recursos naturales, por razones en gran parte políticas y de importancia crucial. Estamos empezando a ver una declinación de los fondos de riqueza soberana: Noruega, Arabia Saudita. Creo que habrá una reversión en este aspecto.
Los países no se podrán permitir fluctuaciones en sus reservas. Probablemente pasaremos a un precio del petróleo más estable, yo diría de sesenta dólares por barril. Y creo que los activos de energía que están invirtiendo en sustentabilidad al tiempo que se centran en satisfacer las necesidades de la actual demanda probablemente anden bien”.
CHINA EN LA MIRA
Yang Zhao, economista jefe para China de Nomura Holdings, que redujo su pronóstico del PIB de 2016 de 6.7 por ciento a 5.8 por ciento el 6 de octubre “¿Habrá un aterrizaje forzoso en China? No lo creo. El mercado laboral sigue estando, en gran parte, equilibrado; incluso con un crecimiento del PIB de 5.8 por ciento, la economía creará puestos de trabajo, en especial en el sector de los servicios, que requiere mucho personal.
Y es poco probable que el sector financiero chino se encamine a una crisis porque la mayoría de las instituciones del país son respaldadas por el gobierno. Si una institución financiera considerada importante para el sistema tuviera dificultades, creemos que el gobierno intervendrá para rescatarla”.
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