En el editorial de la semana pasada destacábamos todas las nuevas inversiones que se estaban inaugurando en el país. También anunciamos que se darán a conocer nuevos proyectos de inversión antes de que termine el año.
El esfuerzo ha sido en impulsar un círculo virtuoso en donde se genere inversión, empleo y crecimiento de forma constante y creciente. Esto se ha logrado teniendo paz, estabilidad y seguridad.
Pero mientras por un lado presentábamos estos resultados, en esa misma semana fuimos testigos de los actos criminales llevados a cabo por delincuentes encapuchados a plena luz del día a la vista y paciencia de las autoridades que fueron filmados por diferentes canales de televisión y cuyas escenas se repitieron una y otra vez tanto en nuestro país como fuera de él.
En Cosep inmediatamente rechazamos estos actos delictivos y violentos y nos solidarizamos no solo con los periodistas y dirigentes y activistas políticos que fueron cobardemente agredidos, sino también con el derecho de los periodistas a cubrir la noticia y de los simpatizantes políticos a manifestarse pacíficamente.
Estamos preocupados, ya que apenas inicia el año electoral y lo que se está observando son actividades de movilización en donde no predomina el actuar cívico ni la protesta pacífica. Además de la afectación que estas movilizaciones tiene en la circulación y en la actividad comercial, se está volviendo habitual, cada miércoles, observar un hecho de violencia, una conducta criminal o una actuación irracional. Es decir, siempre se presenta como constante la intolerancia política.
Qué triste es el resultado de la intolerancia y la violencia. Lo expresamos este fin de semana, al solidarizarnos con lo acaecido en Francia, cuando la humanidad entera fue testigo de actos de máxima intolerancia en contra de civiles indefensos en París, cuando terroristas asesinos acabaron con la preciosa vida de más de cien inocentes que no hacían más que celebrar la vida misma en diferentes formas. Nuestro compromiso es con la paz, la tolerancia y la no violencia.
Esos son episodios tristes que nos deben hacer reflexionar. No tenemos que esperar a que un miércoles de estos tengamos que expresar nuestra consternación y dolor por la pérdida de una o varias vidas humanas como consecuencia de la intransigencia e intolerancia política en nuestro propio país. No tenemos que esperar que las pasiones y la cultura de una sociedad polarizada se impongan y nos dividan nuevamente como nación, como nos sucedió ya en el pasado.
Existe una responsabilidad individual y una responsabilidad colectiva que tenemos que asumir para que prevalezca la tolerancia y la paz sobre la intolerancia y la violencia.
Desde el punto de vista de responsabilidad colectiva, un papel muy importante y determinante lo desempeña la Policía Nacional como entidad constitucional y legal para garantizar el orden público.
En Cosep no tenemos ningún reparo en reconocer la labor profesional de la Policía Nacional para situarnos como uno de los países más seguros de América Latina, reconocemos su incidencia en la atracción de inversiones, la protección de las cosechas, el resguardo al sector turístico, entre otras áreas en las que ambas instituciones trabajamos estrechamente.
Es por ello que no puede permitirse que actos vandálicos, criminales y violentos se realicen a la vista y paciencia de sus agentes. No puede permitirse que se vapulee a ciudadanos indefensos a sus pies y bajo sus escudos. La Policía Nacional está en la obligación de garantizar el orden interno, la seguridad de las personas y sus bienes, debe prevenir, perseguir e investigar los delitos y los delincuentes.
En Cosep consideramos que es fundamental para el bienestar de nuestra sociedad, para el fortalecimiento de nuestra imagen país y para preservar los niveles de seguridad, que ninguna acción criminal y que ningún acto de violencia quede impune.
Entendemos que la Policía ha sido objeto de críticas recientes por su actuar, pero también confiamos en el profesionalismo de la institución para poder dar respuestas adecuadas y conforme a los hechos expuestos; su actuar es indispensable para que la seguridad ciudadana y el orden público se mantengan.
Y lo anterior es urgente atenderlo, porque es así que continuaremos fortaleciendo la paz, la estabilidad y la seguridad, que son necesarias para seguir construyendo el círculo virtuoso de atracción de inversiones, generación de empleo, crecimiento económico y reducción de pobreza.
EL AUTOR ES PRESIDENTE DEL COSEP.