Los nuevos modelos de negocios y la dinámica del mercado telemático han provocado una especialización en todos y cada uno de los segmentos de la cadena de valor.
El creciente número de empresas involucradas en el negocio de las redes y servicios telemáticos y su necesidad de obtener soluciones para sus operaciones en el menor tiempo posible, han hecho que el negocio en torno a los sistemas de gestión OSS (Operation Support System ) aumente considerablemente.
El negocio de los sistemas de soporte a las operaciones ha crecido tanto en el entorno de los suministradores como en lo que a los integradores de sistemas se refiere, esto último motivado por la necesidad de encajar nuevos sistemas en estructuras de gestión existentes y por la necesidad de integración de sistemas como consecuencia de las adquisiciones y fusiones que se han producido en los últimos años y la externalización de servicios en las operaciones de empresas con diversidad de productos y servicios, soportados por eficientes procesos de gestión.
Como es lógico pensar, las prioridades de las empresas en el momento de invertir en sistemas de gestión vienen determinadas por sus diferentes objetivos.
Mientras para las compañías establecidas, con grandes volúmenes de recursos de red, los sistemas de gestión de redes tienen la misma importancia que los sistemas de gestión de servicios, para las nuevas empresas la prioridad la constituyen los sistemas de gestión de servicios.
En el segmento de la gestión de los elementos de red la tendencia apunta claramente a que el negocio se asocia directamente a las tecnologías de red, ya que los suministradores de equipos incluyen la gestión como parte intrínseca de estos, lo que por una parte permite aprovechar al máximo las capacidades de los equipos, pero por otra introduce complejidad en la integración cuando se opta por tener dos o más suministradores de red. Desde luego esta tendencia dificulta el seguimiento de la evolución del mercado en este segmento, al estar sus costos enmascarados en los de red.
Las empresas con redes maduras se ven todavía en muchos casos en la necesidad de realizar desarrollos propios por no poder encontrar en el mercado soluciones que se puedan adaptar de una forma razonable a sus estructuras previas.
Las nuevas empresas, por su parte, suelen recurrir a soluciones de mercado por ser más rápidas de desplegar, aunque en ocasiones les condicionen la posterior evolución o les obliguen a depender de un único suministrador.
La implementación de OSS, se dinamiza en tanto el negocio de las empresas de telecomunicaciones es proporcionar a sus clientes servicios basados en el uso de las redes y equipos, propios o de terceros.
Está claro que, en el escenario actual, disponer de unos procesos de negocio perfectamente sincronizados y de una adecuada estructura de sistemas que garanticen el soporte extremo a extremo de estos procesos y el flujo automático y continuo de la información es un elemento clave para asegurar el éxito.
Por otra parte, esta necesidad de optimizar las estructuras de gestión hace que el desarrollo e integración de sistemas de gestión constituyan actualmente en sí mismos un negocio en expansión, dado el gran número de empresas involucradas en la prestación de servicios de telecomunicaciones y la diversidad de sistemas que necesitan.
Además, debido a la evolución en las tecnologías utilizadas en los desarrollos, se da cabida no solo a los especialistas en equipos de telecomunicaciones, sino también a empresas de software más generalistas, con lo que la gestión del negocio de las telecomunicaciones abre camino a un negocio mucho más amplio en el mundo de la gestión de las redes y servicios de telemáticos.
(*)Consultor
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