Nicaragua y Costa Rica ya intercambian comercio en pequeñas proporciones por Tablillas, como preámbulo al incremento significativo que puede ocurrir el flujo de mercancías a partir de mediados de 2017, cuando esta frontera atraiga parte del movimiento de carga que hoy transita por Peñas Blancas.
El viceministro de Comercio Exterior y presidente del Consejo de Puestos Fronterizos Terrestres de Costa Rica, Jhon Fonseca, informó que por Tablillas Costa Rica hace en promedio 32 exportaciones hacia Nicaragua e importa unas 8 veces, en promedio.
“Generalmente son productos de la zona como naranjas, maderas e insumos agrícolas”, explicó el viceministro. Además de este pequeño intercambio comercial, cerca de 8,500 personas – principalmente nicaragüenses – entran y salen del país, así como unos 240 vehículos.
Ese movimiento ha sido el requerido para probar instalaciones, equipos y protocolos de una frontera abierta el pasado 2 de mayo. Según Fonseca, las cifras demuestran que los resultados “son positivos”.
No obstante, el reto para ambos países sigue siendo la apertura total de Tablillas, dado que aún no está habilitado el paso de vehículos de transporte internacional de carga y pasajeros.
El pasado 1 de octubre, los dos países se reunieron para evaluar el funcionamiento y acordaron mejorar la infraestructura en ambos lados de la frontera. Costa Rica aún tiene pendiente construir sus oficinas definitivas con créditos internacionales, que sustituirán las provisionales hecha a base de contenedores de camión.
Otro acuerdo fue reunirse bilateralmente de nuevo en marzo, siempre como tema principal el de abrir al 100% el paso.
Fonseca dijo que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes tiene previsto concluir a mediados de 2017 las obras de un tramo de 80 kilómetros de carretera entre Bajos de Chilamate-Vuelta de Kopper, en la zona fronteriza, que acercará el tránsito entre Nicaragua y puerto Moín, Limón, Caribe costarricense.
Con esta vía abierta Tablillas ya estará funcionando a toda su capacidad para el intercambio comercial, y desde ese momento empezará a observarse si finalmente absorbe el 40% del tránsito de mercancías (unos 800 furgones diarios) que hoy pasan por Peñas Blancas, dado que se evitará el recorrido de 100 kilómetros entre Nicaragua y puerto de Moín, puerto que para esa fecha también estaría estrenando ampliación.
“Para esa fecha esperamos ya el puesto fronterizo definitivo. Visualizamos (que en ese momento) tendremos capacidad de atender todo tipo de carga y pasajeros”, concluyó el viceministro.