Actualmente en el país se ejecutan los estudios de 17 campos para la explotación de energía geotérmica, una de las energías más estables. De estos estudios la exploración del Casita resultó positiva, esta entrará a generar 35 megavatios en 2016.
El ingeniero eléctrico Fernando Bárcenas manifestó que el país debería apuntar a la generación con energía geotérmica, aun cuando la exploración de los campos sea costosa y altamente riesgosa.
“A Enel de Italia le dieron una concesión de exploración, pasó cuatro años explorando, gastó veinte millones de dólares y no encontró nada, fue un fondo totalmente perdido, no hay seguridad que den con el campo geotérmico. La geotermia es la mejor energía pero requiere que un inversionista (esté) dispuesto a poner un capital de riesgo y es muy difícil, porque Nicaragua tiene un capital especulativo”, explicó Bárcenas.
Dentro de los proyectos en estudio están: El Hoyo Monte Galán I y II, Managua-Chiltepe I y II, Volcán Cosigüina I y II, Volcán Telica-El Ñajo I y II, Caldera El Apoyo I y II, Volcán Mombacho I y II, Isla de Ometepe I y II y Casita San Cristóbal I, II y III.
En el plan de expansión de generación eléctrica se estableció que en el caso de la planta geotérmica Momotombo (la primera planta geotérmica), debido a que ha venido disminuyendo de manera gradual y constante su potencia por causa de la pérdida de energía en el reservorio, se consideró disminuir su potencia hasta dejarla estable en 15 megavatios después del año 2015. Mientras que San Jacinto de Tizate, que comenzó a funcionar en 2006, mantiene la generación entre 70 y 76 megavatios. Esta planta posee ocho pozos de vapor.
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