Poder de compra crece lento

Pese al abaratamiento del petróleo —que se ha traducido en Nicaragua en rebajas en los derivados de este— ya que la inflación ha reducido drásticamente su desempeño respecto al año pasado, este contexto no ha favorecido significativamente al salario de los trabajadores y su poder de compra.

Pese al abaratamiento del petróleo —que se ha traducido en Nicaragua en rebajas en los derivados de este— ya que la inflación ha reducido drásticamente su desempeño respecto al año pasado, este contexto no ha favorecido significativamente al salario de los trabajadores y su poder de compra.

Hasta julio el poder de compra de los asalariados al Seguro Social acumula una mejora de 11.2 córdobas respecto a diciembre del año pasado, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN). Respecto a enero, este ha crecido en términos absolutos 66.1 córdobas.

En diciembre, el salario real de los asegurados se situó en 4,458 córdobas, ligeramente superior a los 4,469 córdobas actualizados hasta julio. En enero este se ubicó en 4,403 córdobas.

Es el poder de compra exclusivamente de los trabajadores del Gobierno el que muestra una mejoraría más significativa con respecto al sector privado. En siete meses este se ha incrementado 226 córdobas, al pasar de 4,389 córdobas en diciembre a 4,616 en julio.

Visto a través del empleo formal, el que está actualizado hasta junio, este se ha movido 141 córdobas este año con relación a diciembre, el que pasó de 4,239 a 4,380 córdobas.

¿Por qué las condiciones favorables de los derivados del crudo y la inflación no ha impactado fuertemente el poder de compra de los asalariados formales? El exministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, explica que la sobreoferta de mano de obra, que ha pasado a engrosar la informalidad, presionada con fuerza los salarios del mercado formal.

“Para el mercado laboral formal hay una sobre oferta, no le tenés que pagar tanto a la gente para que se meta a un trabajo formal, que le va a dar un ingreso estable, que le va a dar beneficios, etcétera, no tenés que pagarle mucho porque hay una sobreoferta”, enfatiza.

Arana recuerda que con respecto al 2006 la tasa de informalidad hoy por hoy se ha incrementado, situación que ha empeorado por la caída en la productividad.

De hecho, las cifras oficiales reflejan que el poder de compra del empleo formal sigue por debajo de 2006, cuando 4,823.9 córdobas y el del Gobierno en 5,101 córdobas.

Respecto a 2006, solo el poder de compra de los afiliados al Seguro muestran un ligera mejoría este año, pues este se ubicó en ese año en 4,205 córdobas.

“Hay gente en el sector informal que quiere entrar al sector formal, entonces no tenés que pagar mucho para atraerlos”, afirma.

En este sentido, Arana insiste en que otro factor que está incidiendo en la creación de empleo formal con mejores salarios es que abrir este tipo de empleo se ha vuelto caro en Nicaragua. “Ese es el costo de las reinvindicaciones que son justas y correctas, pero en un país que no tiene las condiciones para dar ese tipo de beneficios aparentemente por la baja productividad”.

¿QUÉ MUEVE EL CONSUMO INTERNO HACIA ARRIBA?

El titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, reiteró ayer que el consumo interno este año sostendrá la expansión de la economía, así como el crecimiento de la construcción, que en lo que va del año se ha repuntado un treinta por ciento.

Esa misma previsión hizo Gerardo Peraza, coordinador de la misión técnica que se encuentra en Nicaragua aplicando el Artículo IV, quien señaló que la reducción del preció del crudo a nivel internacional ha propiciado que el consumo interno crezca y esto sostendrá el crecimiento económico de este año.

Entonces, si el poder de compra del sector formal crece relativamente lento, ¿cómo es que ha crecido el consumo interno?

Arana sostiene que el dinamismo del consumo interno no solo se explicaría por la mejora de los salarios sino también por los ingresos de las personas, es decir de aquellas que no dependen exclusivamente de un salario.

“El consumo no solo depende de los asalariados, hay gente que vive de sus rentas, o sea, que tiene sus negocios, que no son asalariados, sino que es un empresario o que tiene una pequeña empresa o una pulpería, lo que tienen son ingresos”, ejemplifica.

Este segmento económico, según Arana, es el que estaría sintiendo con mayor fuerza la rebaja en el precio de la energía, los combustibles y los alimentos. Igualmente a los que reciben remesas.

MICROECONOMÍA NECESITA DISCUTIRSE

El exministro de Hacienda sostiene que es necesario abrir con el Fondo Monetario la discusión sobre cómo resolver la distorsión del mercado laboral y el impacto de tener indexada la economía al dólar.

En ese sentido, el economista Néstor Avendaño plantea en su blog personal, que posiblemente Nicaragua obtenga una nota sobresaliente en la macroeconomía, pero “estimo que la microeconomía no obtendrá buenas notas por los altos niveles de subempleo, informalidad y pobreza, aunque debemos reconocer que la pobreza extrema ha disminuido en las últimas dos administraciones públicas” del actual Gobierno.

SALARIO PROMEDIO SUBE POCO

El salario promedio de los asegurados hasta julio se ubicó en 8,909 córdobas, superior a 8,768 córdobas de diciembre del año pasado.

El salario promedio de los trabajadores del Gobierno ha julio rozan los diez mil córdobas, al alcanzar los 9,201 córdobas. En diciembre del año pasado se situó en 8,631 córdobas, según cifras del Banco Central de Nicaragua.

En tanto el salario promedio nacional del empleo formal hasta junio, el mes más actualizado, este sumó 8,748 de córdobas, superior a los 8,337 córdobas de diciembre pasado. La inflación hasta septiembre se ubicó en 1.26 por ciento, por debajo de 4.91 por ciento de igual periodo del año pasado, según cifras del Banco Central.

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