La actriz Salma Hayek se quedó atónita al presenciar cómo un niño pequeño insultaba a su hija Valentina. A pesar de lo mucho que le dolió el incidente a Salma, la pequeña supo calmar a su madre asegurándole que las palabras del otro niño no le habían molestado porque era consciente de que no eran más que “bobadas”.
Sufre de insultos racistas
La actriz Salma Hayek se quedó atónita al presenciar cómo un niño pequeño insultaba a su hija Valentina. A pesar de lo mucho que le dolió el incidente a Salma, la pequeña supo calmar a su madre asegurándole que las palabras del otro niño no le habían molestado porque era consciente de que no eran más que “bobadas”.