China conocerá hoy los datos de su Producto Interior Bruto (PIB) del tercer trimestre, un período teñido de pesimismo para el que la mayoría de los analistas prevé un crecimiento inferior al siete por ciento de los dos primeros trimestres. La desaceleración económica de la segunda potencia mundial parece haberse profundizado entre julio y septiembre, mientras el gigante asiático alimentaba la incertidumbre global con el descalabro de las bolsas o las devaluaciones de su moneda, el yuan.
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