David Murphy ha extendido sus 15 minutos de fama a toda la postemporada, al continuar increíblemente encendido, mientras que Curtis Granderson robaba un jonrón y Noah Syndergaard ponía el orden a balazos, para que los Mets de Nueva York vencieran 4-1 a los Cachorros de Chicago, quienes parecen no romperán su “maldición”.
Murphy, quien en esta postemporada le ha pegado jonrón a Clayton Kershaw, Zack Greinke y Jon Léster, anoche agregó a su lista de víctimas al formidable Jake Arrieta, quien fue descifrado en el primer inning, antes de reencontrarse con el tirador dominante que ha sido desde la segunda mitad de la campaña.
Los Mets tempranearon a Arrieta abriendo juego con un sencillo de Curtis Granderson, doble impulsador de David Wright y cuadrangular de Murphy, cuyos cinco jonrones en siete partidos son algo sin precedente en su carrera. De hecho, nunca había tenido un mes entero de cinco vuelacercas.
Una anotación más en el tercero, por dos boletos, un robo y un infield hit de Yoennis Céspedes, pusieron un cómodo 4-0 en manos del humeante tirador novato Sydergaard, quien duró en la loma 5.1 entradas con tres hits, una carrera, una base y nueve ponches.
Los relevistas Jonathon Niese, Addison Reed, Tyler Clippard y Jeurys Familia no dejaron escapar la ventaja que heredó Syndergaard, y los Mets se mueven ahora a Chicago para la continuación de la serie mañana.
Los Cachorros están en serios problemas. Regresan a casa sin victoria y dos derrotas, pero además ya utilizaron a sus dos mejores brazos, Jon Léster y Arrieta, así que tienen la esperanza que Kyle Hendricks pueda ser capaz de superar a Jacob deGrom, quien viene de derrotar a Kershaw y Greinke en la serie anterior ante los Dodgers.
De modo que los Mets con su picheo joven e impresionante, más Daniel Murphy como el bateador más explosivo del momento, van camino a su primera Serie Mundial desde el 2000.