Con su mejor hombre en la colina y la ventaja de ser equipo de casa, León se convirtió en el monarca del primer Campeonato Nacional de Beisbol Sub-21, al vencer 6-3 ayer a Rivas.
En el estadio Héroes y Mártires de Septiembre de la ciudad universitaria el conjunto leonés hizo prevalecer su estatus de local, tal como pasó a lo largo de la serie final, y así se quedó con el título del evento, que no se volverá a repetir el próximo año ni los siguientes, al menos con el formato actual.
Edward Jiménez fue el escultor de la victoria, con su picheo de 5.1 capítulos de dos hits y carreras (una limpia), tres bases por bolas, par de golpes y cinco ponches.
Darwin Sánchez salvó el encuentro, al lanzar perfecto el noveno inning con par de “fusilados”.
En la ofensiva Norlando Valle fue el hombre espectáculo, al irse de 3-3, con un doble, un triple, dos carreras anotadas y dos empujadas, mientras que Jordan Gradis impulsó par de carreras.
Pedro Torres fue el lanzador derrotado, al aceptar dos hits cuatro carreras, par de boletos e igual número de ponches.
Becker Morales se fue de 4-2, pero se quedó solo en el ataque rivense.
TODO EN CASA
En la serie final del Campeonato Nacional de Beisbol Sub-14, los equipos en duelo ganaron sus juegos en casa, lo que al final inclinó la balanza a León.
El viernes pasado ganó León en su estadio 5-2, Rivas lo hizo en su tierra 8-4 el sábado, el domingo los leoneses se impusieron 8-3 y el martes los rivenses se impusieron 4-2, para llegar al quinto juego.