Once conductores de la cooperativa Samuel Mairena, que presta servicio en la ruta 261, más conocida como Mini Ruta 4, fueron despedidos porque criticaron que hubo una semana que a muchos de ellos no les salió del todo su salario o les dedujeron una buena parte del mismo.
El alegato de la cooperativa fue que el validador marcaba más cantidad de pasajeros y no estaba en relación con las barras electrónicas que, dicen los conductores, no sirven desde hace mucho tiempo.
Entonces el supuesto faltante que alegan los representantes de la cooperativa se lo deducían a los conductores.
En total fueron 18 los despedidos por este problema, pero luego siete desistieron de reclamos y los reintegraron.
José Luis Jiménez, uno de los 11 que denunció en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), dijo que en su caso el salario por 22 vueltas realizadas trabajando ocho días es de 1,200 córdobas.
Y en la última semana de septiembre que trabajó, cuando tocaba pagarse, fue a la ventanilla, pero el responsable de pago le dijo: “José Luis, mirá no tenés ni un córdoba de pago”.
Como Jiménez no lo podía creer insistió y la respuesta fue: “Saliste sin nada”.
De inmediato comprobó que “no me salió ni cinco centavos, mi hoja salió en blanco”.
Los 11 afectados denunciaron en el Cenidh que debido a esto paralizaron las labores, por lo cual los despidieron.
Ahora el representante de la cooperativa, Roberto Martínez, alegó en el Ministerio del Trabajo que la cooperativa no tiene dinero, por tanto se niega a pagarles la respectiva liquidación.