Por cada millón de billetes, de diferentes denominaciones, que el Banco Central de Nicaragua (BCN) tiene en circulación, cada año se detectan en promedio 17 billetes falsos, lo que coloca al país con los índices delictivos de este tipo más bajos con respecto a otros países, resaltó el presidente del máximo órgano bancario, Ovidio Reyes.
El presidente del BCN dijo que las denominaciones más vulnerables a las falsificaciones son las de cien y quinientos córdobas, pero que aún así han venido reforzando la calidad de todos los billetes de tal manera que los falsificados sean detectados con mayor facilidad por el Sistema Financiero nacional.
Durante el anuncio de la puesta en circulación de nuevos billetes a partir del próximo 26 de octubre, Reyes dijo que en promedio cada año sacan de circulación unos 1,500 billetes falsos, un nivel bajo respecto a otros países donde se detectan doscientos o trescientos billetes falsos por cada millón.
Esto ha sido posible, agregó, porque a los nuevos billetes que están en circulación se les está adoptando con mayor tecnología y seguridad, principalmente a los de alta denominación.
Es el caso de los billetes de las denominaciones de 10, 20, 50, 100, 200 y 500 córdobas que entrarán a circular el próximo 26 de octubre, los que están fabricados con base de papel de algodón —el de mayor denominación— y en sustrato de polímero en el resto de billetes. “Con el uso de polímero esperamos que las falsificaciones se reduzcan considerablemente”, enfatizó.
La novedad en estos nuevos billetes es que serán más coloridos, incorporan nuevas imágenes de edificios históricos, paisajes y tradiciones que promueven la identidad, cultura y belleza del país, precisó Reyes.
Fabricados en Francia, el presidente del BCN dijo que en total se invirtieron 17 millones de dólares, lo que significó un costo de entre seis y nueve centavos de dólar por cada uno. Cada una de las denominaciones tiene diferente tamaño, “para facilitar su identificación y reducir el riesgo de falsificación”.
“Los billetes tienen una duración (vida útil) aproximada de entre dos y cuatro años, esa es la experiencia que tenemos en los billetes circulando actualmente. Con esta nueva impresión esperamos que el promedio ande en no menos de cuatro años por la durabilidad que se les está imprimiendo”, enfatizó.
Igualmente señaló que estos nuevos billetes servirán para retirar gradualmente los que ya estén deteriorados o dañados en el mercado nacional. “Entonces a medida que vengan los billetes deteriorados, vamos a ir introduciendo despacio los nuevos billetes, para mantener la demanda inalterada”, enfatizó.