Las dos explosiones ocurrieron con minutos de diferencia en la estación principal de tren de Ankara. La Prensa /AP

Ataque suicida provoca masacre

Al menos 95 personas murieron ayer sábado en Ankara en un doble ataque suicida, el peor atentado en la historia turca, perpetrado contra una manifestación pacifista de la oposición prokurda, a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas.

Al menos 95 personas murieron ayer sábado en Ankara en un doble ataque suicida, el peor atentado en la historia turca, perpetrado contra una manifestación pacifista de la oposición prokurda, a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas.

Dos fuertes explosiones sacudieron los alrededores de la estación de tren central de Ankara, donde debía celebrarse una manifestación opositora.

Las explosiones transformaron la explanada en un escenario de guerra, con cadáveres por el suelo y escenas de pánico.

El presidente islamo-conservador, Recep Tayyip Erdogan, denunció “este atentado abyecto contra (la) unidad y la paz” de Turquía, y prometió “la respuesta más fuerte” contra sus autores.

Por su parte, el primer ministro, Ahmet Davutoglu, quien anunció tres días de luto nacional, afirmó que existían “pruebas claras” de que dos suicidas cometieron el atentado. El ataque no ha sido reivindicado por el momento, pero el jefe de gobierno turco apuntó a tres posibles autores: el PKK, el Estado Islámico (EI) o el partido Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C), de extrema izquierda.

La tragedia tuvo lugar a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas al 1 de noviembre, en un clima de fuerte tensión alimentado por los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad turcas y los rebeldes kurdos en el sureste de la país, donde estos últimos son mayoritarios.

MASACRE

“Vi a un hombre con la pierna arrancada, tumbado en el suelo. También vi una mano seccionada sobre el asfalto”, dijo un testigo, Sahin Bulut, miembro de la Asociación de Ingenieros de Estambul. “Es como en Suruç”, añadió.

El pasado 20 de julio, un atentado suicida atribuido al EI mató a 32 militantes de la causa kurda en la ciudad turca de Suruç, muy cerca de la frontera con Siria.

Tras el atentado de Suruç, arreciaron los enfrentamientos entre el ejército turco y los rebeldes del PKK, que hicieron saltar por los aires un frágil alto al fuego vigente desde marzo de 2013.

“Una manifestación destinada a promover la paz se convirtió en una masacre. No lo entiendo”, lamentó Ahmet Onen, un jubilado que abandonaba el lugar con su mujer.

Dos horas después de las explosiones, los agentes tuvieron que disparar al aire para dispersar a los manifestantes encolerizados por la muerte de sus compañeros y que gritaban “policías asesinos”.

95 personas murieron y 246 resultaron heridas, 48 de las cuales se encuentran en cuidados intensivos, según el último balance oficial hecho público el sábado por la noche.

Internacionales Ankara ataque suicida masacre archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí