La comunidad educativa del Colegio Santa Teresita, festejó su septuagésimo aniversario en la formación de generaciones de niñas, niños y jóvenes de Masaya.
Este centro educativo católico, de gran trayectoria, es dirigido por la comunidad de hermanas Oblatas al Divino amor, religiosas que su carisma les ha permitido dedicarse a la educación basada en valores humanos, unidos a una espiritualidad eucarística y mariana.
“Con nuestros procesos educativos, aspiramos a formar integralmente a los jóvenes, al formarles una conciencia crítica, procurando de ellos buenos cristianos y virtuosos ciudadanos que sirvan a Dios, a la Patria y a la Iglesia”, aseguró sor Zoila Deras Ochoa, directora del colegio.
Gratitud juvenil
Sor Zoila, se mostró agradecida con el gesto de la generación 2015 del grupo de bachillerato, quienes se esforzaron para obsequiar la rotulación frontal del colegio con el nombre de dicho centro.
El sacerdote Antonio Saballos bendijo la placa alusiva al obsequio, presentado por las alumnas y alumnos.
“Le damos gracias al Señor por su perseverancia, ofrézcanlo como una gratitud junto con sus padres, y profesores guías, quienes han tomado la iniciativa de distinguir el colegio con este regalo. Esto reflejará la calidad y fineza que tiene este centro educativo”, expresó el sacerdote.
centro de estudio católico, goza de un alto prestigio en la ciudad de Masaya. Actualmente cuenta con una matrícula de setecientos estudiantes, en un único turno matutino. La oferta educativa comprende: preescolar, primaria y bachillerato. Las Religiosas Oblatas al Divino Amor, es una comunidad con presencia en muchos países y consagradas al Amor Divino. Fueron fundadas por la Madre Margarita Diomira Crispi en Sicilia Italia en 1923.
CONSAGRADAS
El centro de estudio católico, goza de un alto prestigio en la ciudad de Masaya. Actualmente cuenta con una matrícula de setecientos estudiantes, en un único turno matutino. La oferta educativa comprende: preescolar, primaria y bachillerato.
Las Religiosas Oblatas al Divino Amor, es una comunidad con presencia en muchos países y consagradas al Amor Divino. Fueron fundadas por la Madre Margarita Diomira Crispi en Sicilia Italia en 1923.