Los ataques y disturbios en Israel y Palestina llegaron ayer a la Franja de Gaza, en una jornada en que siete palestinos murieron y tres israelíes resultaron heridos. Se trata de las primeras revueltas en la valla fronteriza desde que se inició la ola de violencia, el pasado primero de octubre.
Tras las oraciones del mediodía, cientos de palestinos se manifestaron en varios puntos cercanos a la valla fronteriza con Israel en el norte, este y sur de la franja, tirando piedras y cócteles molotov, lo que originó violentos choques en los que murieron seis palestinos y alrededor de ochenta resultaron heridos por disparos del Ejército israelí, según fuentes médicas palestinas.
Mohamed al Raqab, de 15 años, y otro palestino, Adnan Abu Alian, de 20 años, fueron abatidos cuando soldados israelíes del otro lado de la valla que rodea el territorio respondieron con disparos a los jóvenes gazatíes que lanzaban piedras, en el este de la ciudad de Yan Yunis.
Ahmed al Hirbaui, Chadi Daula, Abed al Wahidi y Nabio Sharaf, todos de 20 años, murieron en enfrentamientos similares en el este de la ciudad de Gaza.
En Cisjordania
También se dieron disturbios en Cisjordania, sobre todo alrededor de Hebrón, en el sur; en Nablus y Qalquilia, en el norte; y en Ramala y Al Bire, al norte de Jerusalén, informó Abed Manasra, portavoz de la Media Luna Roja en Cisjordania.
Las revueltas causaron cerca de sesenta heridos de munición real y balas recauchutadas, mientras otro centenar tuvo que ser atendido por intoxicación por gases lacrimógenos, explicó el portavoz del Ministerio de Sanidad palestino en Ramala, Mohamad Awawda.
LLAMADO A INTIFADA
La ola de violencia se inició con el asesinato de dos colonos israelíes en el norte de Cisjordania a manos —según Israel— de una célula terrorista de Hamás, que fue seguida dos días más tarde por el asesinato en Jerusalén Este de otros dos israelíes (los cuales fueron apuñalados), uno de ellos era soldado.
El jefe de Hamás en el territorio, Ismail Haniye, llamó a convertir la tensión en una nueva intifada (levantamiento) popular palestina con el fin de “liberar Jerusalén”. Esto hace temer que la violencia no va a amainar.