En una época de exuberantes brazos jóvenes, John Lackey demostró que también hay espacio para los pistoleros de la vieja escuela, al someter ayer a los Cachorros de Chicago a dos hits y ninguna carrera en 7.1 entradas, para que los Cardenales de San Luis abrieran con una victoria 4-0 esta serie divisional de la Liga Nacional.
Con Adam Wainwright apenas regresando de una cirugía y Michael Wacha desacelerando, Lackey, de 36 años de edad, fue soltado como el brazo número uno de los Cardenales en la postemporada y respondió con una gran labor, al punto que hasta en el sexto inning le pegaron el primer hit.
En la otra trinchera, Jon Léster tampoco cedió muchas libertades y después de permitir una carrera en el primer inning, por doble de Stephen Picotty y sencillo remolcador de Matt Holliday, mantuvo el marcador apretado.
El 1-0 no se movió hasta el octavo episodio, cuando los Cardenales hicieron erupción, empujados por dos artilleros novatos.
Thomas Pham salió de emergente para pegar un cuadrangular contra Léster, quien enseguida explotó al perder la zona de strikes frente a Matt Carpenter.
El relevista Pedro Strop llegó a recibir un trancazo de Piscotty que dejó sin aliento a los Cachorros.
Lackey, quien retiró a 10 bateadores en fila antes de regalar un boleto a Kyle Schwarber en el cuarto, contó con el apoyo de los relevistas Kevin Seigrist y Trevor Rosenthal.
Lackey congeló la inspiración de los Cachorros, quienes venían de derrotar a los Piratas en el juego de muerte súbita de los comodines del viejo circuito, con otra gran apertura de Jake Arrieta. Ahora, dependerá de Kye Hendricks para intentar nivelar la serie, mientras que los Cardenales echarán mano del zurdo Jaime García, en un juego que iniciará a las 1:37 de la tarde en San Luis.
Los Cachorros necesitan ganar hoy para no quedar contra la pared, que los dejaría camino a otro año de frustración. Recordemos que ganan la Serie Mundial desde 1908.
DUELO DE “K”
Clayton Kershaw y Jacob deGrom, dos de los mejores tiradores de la nueva ola, protagonizaron un duelazo de ponchadores, anoche en el Dodgers Stadium. Un jonrón solitario de Daniel Murphy en el cuarto episodio contra Kershaw y un hit de David Wright en el séptimo ante Pedro Báez, quien heredó las bases llenas, tenían arriba 3-0 a los Mets a la hora de nuestro cierre. Kershaw explotó en el séptimo. En 6.2 entradas permitió cuatro hits y tres carreras, con cuatro bases y 11 ponches. DeGrom estaba intratable con seis episodios de cinco hits, sin anotaciones, una base y 11 abanicados.